lunes, 5 de diciembre de 2016

Versos de un poeta precario
Dos sombras
Ahora los sueños duermen
Dos corazones buenos
yacen abrazados
en un lecho de siglos.
Las ultimas lluvia
tocan con sus nudillos
humedos la macilenta
luz de las afueras de la vida.
Los trenes sin sueño
esperan pasajeros
hacia la muerte.
El farol desnudo del anden
se agita en las sarmentosas
manos del ultimo viaje.
Se escucha una voz
en la niebla,que susurra
pasajeros al tren.
Esta madrugada lluviosa
No llego ningun alma
dos sombras se quedaron
en un lecho de siglos.

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