viernes, 1 de noviembre de 2019


VERSOS DE UN POETA PRECARIO


ALZHEIMER


Mi padre era un hombre
 de otra época
amo en silencio.

Vivió anclado al pecho
de un alma fuerte,
de una flor enamorada.

Fue feliz, un hombre
feliz. Áspero como
las arrugas de la piel del olivo.

  Su vida se sustentaba
amarrado a las sarmentosas
manos de una amapola.

Pasaron los años juntos
entre, la tempestad, y el hambre,
arraigados a la poderosa raíz
 del cariño.

Un día mi padre, cogió mi mano
Y me dijo, llorando, tu madre
no sabe cómo me llamo.

Desde ese momento él supo
que solo tenía un trabajo,
amar, querer, sujetar su mano.
Las sarmentosas manos
de mi madre, nunca estuvieron
solas.

El ya no era nadie, sin ella,
apenas un olivo seco, muerto en vida.
aferrado a la febril y salobre nada.

Resistió, hasta que un día
de marzo, la amapola
dejo de respirar.

Un día me dijo, si alguna vez
no se tu nombre hijo,
cógeme la mano.

Y aquí estoy abrazando
 una flor enamorada.
 Apretando las manos,
 de mi padre, que se fueron
con un alma fuerte.


1 de noviembre 2019.




miércoles, 9 de octubre de 2019


OTOÑO EN CABANES

Bajo este azul suave
como un velo,
en la tierra dulce,
se quedaron para
 la eternidad tus recuerdos.

A la sombra del olivo,
como el que planta
un árbol.
 yo deje la tinta
 y las lagrimas
y los errores eternos
que jamás se reparan.

La tierra leerá tus cartas,
curaran las heridas
que mis fugas
dejaron en tu pecho
adolescente.
Hojas de amor
envueltas en seda azul,
adioses mudos
que echarán raíces
en el cosmos, del futuro.
Versos y lagrimas
dejados como semillas
en una tierra sin patria.
Recuerdos huérfanos de presente
que dejaran crecer flores imposibles
tu no lo sabes,
 pero plante tu corazón,
como un hortelano,
en la tierra fértil del cariño.
 Ahora en el santuario
de la memoria,
canto una tonada infantil.
 Acaricio tus frutos,
que son hierba tierna,
terciopelo verde
nacido de un amor
imposible.
9 DE OCTUBRE 2019.







miércoles, 18 de septiembre de 2019


Diario de un poeta jubilado.

RESONANCIA CELEBRAL

Esta tarde tenia cita con la´´ fe `` o mejor dicho en el HOSPITAL LA FE, para un hipocondriaco como yo ir a un hospital es ir al infierno de las ´´neuras`` caminar por territorio hostil los hipocodriac@s somos una raza muy difícil, tenemos una facilidad para viralizar todo lo enfermo.
Fui en autobús pensando que sin conducir, iría mas tranquilo y tal vez mi preocupación bajaran de nivel, Craso error, porque si hay algo que tenemos  esa raza tan extraña es que tenemos un oído excelente, y adecuamos el sonido siempre alas variopintas enfermedades que tienen todos los seres que nos rodean e de confesaros que a veces he tenido hasta enfermedades de animales, por lo que no puedo hablar ni los que llevan su ser querido al veterinario.
Pero no era de eso de lo que os quería hablar, era de la s pruebas medicas que me iban hacer esta tarde, y era un TAG Y UNA RESONANCIA CEREBRAL, si ya me da miedo pronunciar estas palabras, que te realicen la prueba ya es un castigo, lo primero que te dice la enfermera es que firmes unos papeles, ´´que yo siempre pienso que es como firmar tu último deseo`` después caminando lentamente, y yo lentamente no se andar, y menos viendo en las  paredes símbolos radiactivos,  aquellos que pintábamos en las pancartas cuando nos manifestamos gritando nucleares NO.
 La enfermera me llevo hacia un pequeño cuarto donde me dijo deje sus pertenencias las gafas y todo lo que lleve, hasta un poemario de FEDERICO GARCIA LORCA,  en una caja todo revuelto junto a mi miedo, la medica me preguntaba si tenia tornillos en alguna rodilla o un ´´bai pas’’  en mis venas, un interrogatorio medico en toda línea, y la gran pregunta tiene usted claustrofobia – pues claro le respondo un hipocondriaco  como no va a tener  claustrofobia.
Bueno me dice iremos despacio usted respire, y me suben en una nave espacial tumbado, con unos grandísimos auriculares para evitar los daños colaterales de un despegue ‘espacial`, y yo creía que mi relajación, mi meditación, herramientas que estoy utilizando para combatir esta ansiedad, esta angustia que ha creado en mi cuerpo, el resistir diario,  en esta sociedad enferma  que nos ha tocado vivir tan mediocre como los gobernantes ´ fecales que nos han llevado a una desesperanza viral.
Y así estoy dentro de un tubo metálico sudando la gota ´gorda ‘con una música nuclear apropiada para yonkis maquineros, para zombis de la era de la música ´BACALAO` así me encuentro escuchando, sirenas de muerte ruidos infernales que vecen todas mis estrategias de quitarme el miedo a estar treinta minutos en un infierno metálico, nuclear, radiactivo.
Y aquí estoy intentado recuperarme de esta tarde atormentada, respirando profundamente debajo de un naranjo urbano, buscando una meditación eterna, que me deje dormir esta noche, buscando un mundo  MINDFULNESS, una música marina que alegre mi maltratado cuerpo que arrastra daños colaterales de una tarde de revisión, una noche ya de hospital en la planta cero. de un lugar que le llama la ‘fe’.
Valencia 18 de septiembre 2019                                                       

lunes, 16 de septiembre de 2019


VERSOS DE UN POETA PRECARIO

EN MEMORIA A MARGARITA MANSO.


Muerto de amor el poeta
que jugaba a casitas,
sintió estremecido tus diecisiete años.


Tu rumor de rosa encerrada.
Isla bella y joven,
dueña del secreto, más profundo.

Tu musa, que pintaste
el silencio morboso de la serpiente,
dueña de la semilla del poeta gitano.


Tu pez de la Bohemia,
pentagrama del corazón.
Pequeña luna de escamas.

Tú que saboreaste la boca
de la huida, y apretaste los muslos
del verso herido.

Tu sola en la vida, amanté
de Dioses, gacela de residencia.
Profunda llamarada de la vida.

Tu Diosa y mujer de la dulzura,
toda Flor, toda naturaleza.
Sangre apresurada de la pasión.


Tu éxtasis del rayo,
amor de los que te amaron.
Tu mujer tierra, arte y poema.


VALENCIA  15 DE SEPTIEMBRE 2019.







viernes, 13 de septiembre de 2019


Diario de un poeta jubilado.

Cuando el rió se va de fiesta.

Hoy el poeta mira el paisaje y recuerdo al gran Miguel Hernandez en su tierra oriholana, achicando agua y barro, el rió su rió se fue de fiesta dicen y se llevo un pueblo entero, hoy esta ruda tempestad con nombre de diosa griega Dana, arraso con todo el trabajo de años, y no fue el agua si no el abandono, de todo un entorno como es la VEGA BAJA, que bonita me suena la palabra vega, yo crecí como el poeta a la orilla de un rió de una vega, la del GUADALQUIVIR, y recuerdo en mi infancia aquellos memorables baños en las aguas cristalinas de mi rió, y recuerdo pasear con mi padre por la vega por la tierra frondosa del Sur, aquellas orillas de cristal están en mi alma.
 Pero  MIGUEL el rió , ya no tiene peces, y sus aguas no cantan, ‘Padre decidme que lean hecho al rió que ya no canta’ el rió ya no es rió, es una cloaca fétida, sus orillas ya no son la ‘’cuna de la vida’’ el rió es una alcantarilla de inmundicias humanas, un estercolero donde se vierte lo mas ruin de las personas.
El segura no estaba herido de muerte, estaba muerto, y no de parranda como dicen la ‘’política’’ envenenado de avaricia y abandono, hoy lloramos contigo Miguel y miramos esos ´´lluviosos ojos que lluviosamente me hacen penar ‘cuantos puentes de cultura tienen que caer para que la desidia humana, despierte, donde queda la conciencia del ser humano hacia este planeta nuestro, que hemos convertido en una cloaca, una alcantarilla con boca de dragón metálico.
Las alamedas, las vegas son ahora un pedregal envenenado, ahora mi llanto es un llanto inútil por que solo nos permiten llorar, y lloramos como ellos quieren que lloremos.
Miguel hoy tu casa esta anegada y cae por tu rostro agua, que son las lagrimas de tod@s, juntos quitaremos el fango el cieno fétido, por que ahora ya no tenemos ni barro, ya no somos tierra somos calaveras de cieno, y solo nos mantiene la esperanza que tú nos dejaste, hoy tu casa está vacía, o mejor dicho llena de barro. La culpa dice que fue del rio Segura que se fue de fiesta, y aquí estamos llorado la ‘’jarana’’.

VALECIA 13 DE SEPTIEMBRE 2019.

jueves, 12 de septiembre de 2019


DIARIO DE UN POETA APOSENTAO

PASEO DE LAS ESTRELLA,

Miro la fotografía en blanco y negro, y miro a mi madre cogida del brazo de mis tías ,es una foto del gran Cristóbal, en un papel decorado, y muy amarillo a menudo e preguntado a los profesionales de la fotografía por que se amarillean las fotos, y me han dado  muchas razones parece ser que el tiempo es el principal culpable, y estoy seguro que así será, pero yo tengo mi propia teoría y pienso que las imágenes tienen vida y que envejecen junto a nosotros, que cargan con las heridas de los recuerdos, con los llantos y las risas, abrir un álbum de fotos es abrir las ventanas a la vida, pasar los dedos por la imagen de mi madre y sentir su piel, ver los ojos de mis hij@s, y sentir su amor, cuanta poesía en esas alamedas de imágenes.
La fotografía tiene mucho de mi corazón, pero era de esto de lo que os quería hablar, yo no sé si en toda España pasaba lo mismo que en mi pueblo, que las parejas se hacían en el paseo durante los años de mi infancia yo veía a las muchachas que siempre en pareja, o en trio iban abrazadas paseando, por el largo paseo arregladas, con sus vestidos cosidos por las costureras, lucían sus largas faldas, eran casi milagrosos crear aquellos vestidos, pero las manos de las modistas eran pura poesía, y los domingos por la tarde, era una explosión de alegría.
 Aquel paseo de la estrella, lleno de jóvenes apasionados, era el lugar donde se conocían las parejas, siempre con testigos especialmente las mujeres, prohibido ir solas, así se conocieron mis padres y así se hicieron miles de familias durante años, esa era la forma de ligar de la posguerra, ‘los chats’’ de hoy en día, los ‘’mozos’’ se acercaban tímidamente a las chicas y cruzaban las miradas y si acaso alguna palabra, la mayoría sin sentido o quizás tartamudeando del miedo.
Miro ahora la fotografía y observó que  sentadas en los bancos del paseo, a madres fondosas, que llevan zapatos de hombre, enlutadas hasta los ojos con unos pelos de Erizo en la barbilla, que desde esos bancos del paseo hacían la crónica de la moral de mi pueblo ,ellas tan puras y tan castas con esos ojos de dragones y esa boca de fuego, comadres de sacristía y golpes en el pecho, que marcaban a las adolescentes alegres que reían libres, veo como vigilan, a las muchachas paseantes, que como autómatas recorrían el paseo de arriba abajo, mecánicamente, cierro los ojos, y pienso en aquella palabra terrible que tanto miedo nos dio el que ‘’dirán ‘un miedo que mi madre me transmitió, y es que aquella vida en blanco y negro tenía demasiado  miedo, terror a los sentimientos,  un miedo frenético a lo sexual, sus cuerpos pedían abrazarse pero abrazarse estaba prohibido.
Ahora paso la mano por la boca de mi madre y veo el carmín en mis dedos mis manos enrojecidas, y veo a mis tías que escoltaban a la amapola virgen del SUR, con sus ojos vigilantes, también esta mi padre con pantalones de pana, mirando los ojos de mi madre.
No se cuantos amigos míos gente de mi generación se hicieron parejas en aquellos años setenta, pero ahora si recuerdo que yo tenía miedo a ese paseo, es cierto que yo era un adolescente muy tímido y algo solitario, y siempre con un libro de poemas en mis manos, el único que tenía una antología de el gran Don ANTONIO MACHADO, ese territorio  me privo de conocer a alguna muchacha de mi edad, ese y mi extrema timidez, mi absurda soledad de adolescente.

12 de septiembre 2019.