miércoles, 7 de diciembre de 2016

Diario de un cuidador inexperto.
Esta semana empieza la cosecha de la aceituna en Baeza, le dije a mi madre,para arrancarle una sonrisa le dije que con que cuadrilla iba ella a recoger aceituna,y si sonrío le pregunte si tenia mandil para recoger la aceituna si savia donde estaba la ''espuertillas'' de esparto, la que ella le puso una cinta para que yo cogiera las raberas,la capacha la tengo yo le dije y volvió a sonreír
entonces vendrás le dije , y me respondió, a donde voy a ir yo joselito,si estoy hecha un'' mueble'' si soy un ''trapo'' viejo, no digas eso mama,y derramo una lagrimas,le di un beso.
Y le dije si se acordaba cuando me llevaba, ella a la aceituna cuando, bajamos juntos por el camino de las tres fuentes,yo de su mano andando, mi padre subido en la mula torda,detrás de el íbamos los dos por un camino de charcos helados el vaho salia de nuestras bocas,se helaba en el aire que bajaba de Mágina,pasábamos por la fuente del agua Gallega, llenábamos las damajuanas, el agua cantaba en aquel hermoso pilar.
Yo con mi bufanda de lana,hecha en las tardes de otoño con lana de retales de mil colores, respirando invierno, juntos caminábamos en silencio,hasta que llegamos al olivar,mi padre encendía una hoguera con ramón seco que guardaba entre unas piedras, y preparábamos el ''ato'' primero almorzar,colocábamos la vieja criba de madera, mi madre echaba el tocinillo en la lumbre,y preparaba el oyico de pan con aceite y sal,comíamos, yo apretaba mis dientes contra el pan tierno y el aceite corría por mis mofletes, mi padre calentaba la vara de varear en la lumbre sin llegar a quemadla,yo hacia lo mismo con una pequeña que preparo mi padre para mi,yo era carne de yugo, como tod@s entonces,pero era muy feliz,que pena quien no tubo una infancia feliz,a cuantos niños le robaron la infancia.
Aquí estoy refrescando memoria,yo soy un acebuche siempre lo seré, eso le cuento ahora a mi madre, y vuelve a llorar y lloramos los dos,no joselito tu eres un olivo hermoso me dice, y ahora rió yo,este año iré a la aceituna aunque sea un día,bajare al pilar del agua gallega,y me lavare la cara, te llevare conmigo en mi corazón cogeré fuerte tu mano,y te llevare al corazón de Mágina.
Me arrastrare por las raberas,y iré a la rebusca como cuando era niño, por que necesito ser niño otra vez,y lo seré recogiendo aceituna, recorriendo ese camino que nunca me abandono.

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