Agosto en el huerto de Plauto
Hoy madrugamos, las noches de agosto se hacen eternas, en el huerto Reina un dulce silenció, las plantas se desperezan macilentas, a lo lejos se escucha el cantar del Gallo avisando a la fauna de que un nuevo día abre sus ojos, todos están ya en marcha, las ardillas nerviosas suben y bajan en un continuo desasosiego, las torcazes zurean enamoradas, la fauna no tiene reloj, el tiempo se balanzea en el primer hilo de luz de una mañana dulce de Agosto.
Es hora de preparar la tierra, de darle el agua a las alcachofas, para que " resuciten" de su letargo, es duro el trabajo en el campo todo el año, pero especialmente en verano, el cambió climático se acentúa en la tierra, el Sol no sabe calentar, y la lluvia o es torrencial o existe, aquí huele a humo y no hay incendios cerca, hay fuego en la huerta de Plauto porque arde toda la península Ibérica, todo el planeta, hoy hay charcos en el huerto de Plauto y no a llovido son las lágrimas, el llanto de todas las plantas, de todos los árboles, que ellos si son solidarios, lloran por Galicia, León , Tarifa, Extremadura, Madrid, Valencia lloran por todos los árboles del planeta.
El hombre que quema los pinares, que los arrasa como botín de guerra, arrastrará su conciencia si la tiene, porque el embrutecimiento es tan grande, tan terrible que a hecho de la Tierra un negocio oscuro.
viernes, 21 de agosto de 2026
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