sábado, 18 de julio de 2026

MIGUEL HERNÁNDEZ    EL CANTO DE LA HIGUERA (2)

 

  Me sorprendió cuando leí a Octavio Paz en ese libro,  LAS PERAS AL OLMO que apenas dedicada unas líneas para  hablar del extraordinario poeta de Orihuela,  me dolió que OCTAVIO apenas le dedicara un folio, para contar lo que fue un encuentro único fantástico,  después  ese mismo año se vieron en MADRID en” ruinas “ en octubre Paris en el Molino ROJO junto a León Felipe y Bertuca junto a Elena Garro que adoraba a MIGUEL, ese encuentro  en octubre de 1937 en Paris ,  Miguel Hernandez recién llegado de la URSS de vuelta a las trincheras  hizo escala en parís donde apenas estuvo unos días, Octavio Paz, y León Felipe no paraban de interrogar a MIGUEL HERNANDEZ  el poeta no abrió la boca, Bertuca la esposa de León Felipe, y Elena Garro la mujer de Octavio Paz increparon a sus maridos, pero los dos poetas no cesaban de increpar a MIGUEL, León Felipe especialmente, no paraba de preguntar una y otra vez “ bueno chico como es aquello ¿Cómo es aquello? Como se vive en la URSS, Elena alzo la voz enfadada “ya está bien dejar tranquilo a Miguel”, Octavio y LEON continuaban preguntando “como es aquello” Elena ahora grito” basta dejarlo en Paz “MIGUEL vuelve a España mañana “es fácil decirlo, pero duro de hacer ninguno de nosotros somos capaces de volver a España, MIGUEL vuelve a la España hambrienta que pierde a sus mejores gentes en el frente, vuelve a la trinchera donde la vida no vale nada.
A si fue MIGUEL HERNANDEZ volvió a Orihuela después de un largo viaje, con varias paradas en ciudades Europeas una de ellas la antes citada en Paris, en la URRS el poeta  durante septiembre de 1937 visito las ciudades de Leningrado, Kiev,  Moscú, Járkov, en octubre de 1937 en su vuelta a España el poeta no era el mismo,  algo similar le paso a otro compañero de viaje de Miguel Hernandez, el extraordinario dramaturgo Cipriano De Rivas  Cherif, que como Miguel también sufrió las cárceles del franquismo, aunque con mejor suerte, Cipriano recorrió  15 cárceles antes de salir 1947 para exiliarse a México para no volver nunca,  falleció en diciembre de 1967 fue enterrado en México en el Panteón Español, Cipriano además de dramaturgo, fue poeta y traductor, un extraordinario compañero de viaje del poeta Miguel Hernandez lastima que no exista información de ese mes que pasaron juntos el poeta y el dramaturgo en la URSS, me quiero imaginar a ambos hablando de poesía y teatro.
Octavio Paz contaba en su libro LAS PERAS DEL OLMO que Miguel Hernández “cantaba con su voz de bajo y su cantar era como si los árboles cantara. Como si un solo árbol, el árbol de una España naciente y milenaria, empezara a cantar de  nuevo sus canciones”  la voz de Miguel era olivo, encina, limonero, naranjo, y sobre todo higuera, la higuera de la calle de San JUAN, dicen que las monjas Clarisas escuchaban a la hora de maitines, la voz del poeta, pero Miguel Hernandez no estaba en Orihuela, el canto emergía entre las hojas de la higuera, ascendía por las laderas  del monte San MIGUEL, se oían los versos del  poeta de aquel Huerto Mio, “ Yo, dios y adán, que lo cultivo y riego”  aquí junto la higuera del huerto pasa la vida, me han contado que en las noche de   luna llena a finales de MARZO  entre las  hojas de la higuera de la casa se escucha un canto “ para la libertad sangro lucho pervivo” también se dice que a finales de OCTUBRE se escuchan los versos “ carne de yugo a nacido más humillada que bella” no se si la voz de MIGUEL HERNANDEZ era de bajo o de tenor, solo sé que era y será por siempre la voz de un pueblo  que  grita dejarme la “ la esperanza”. 

 MIGUEL HERNANDEZ (EL CANTO DE LA HIGUERA)  (1)


Octavio Paz público  en su libro LAS PERAS DEL OLMO  un recuerdo a Miguel Hernandez en un artículo  titulado Recoger esa Voz,   este pequeño homenaje a Miguel escrito en modo de  necrológica, es apenas un folio, en el que hace un esbozo mínimo de sus encuentros con el poeta durante la guerra civil, Octavio PAZ y Miguel Hernandez se conocieron en Valencia en el congreso de intelectuales y artistas  para la defensa de la cultura,  fueron pocos días pero muy intensos, la convivencia que tuvieron los dos poetas esos días de julio de 1937 , años después  en la revista las “ letras “ en México Octavio PAZ escribía MIGUEL HERNANEZ el poeta  que tenía “la cabeza casi rapada y usaba pantalones de pana y  alpargatas” aquella descripción de como vestía el poeta a veces sonaba más que un alago, a un menosprecio, de esas envidias de los mediocres dio buena cuenta Elena Garro en su libro MEMORIAS DE ESPAÑA 1937.

 Juan José Millas maestro de la vida.


Escritura y pánico, magnífico artículo de Millas hoy en la prensa, una te reivindicación al oficio de escribir.
El escritor del  bolígrafo " hay días en que la tinta se desliza con la suavidad de la Seda"
Si Jesucristo me dijera, en vez de "deja lo todo y sígueme" " abandona el bolígrafo y sígueme" no dudaría un instante en ir tras el porque alguien que conoce la importancia de un bolígrafo tiene que ser por fuerza el hijo de Dios 

 18 de julio 90 años de un genocidio " hoy todos juntos" 


Desde el huerto de Plauto,  memoria de una guerra interminable.


Mi padre iba a cumplir sus Nueve añitos ya era carne de yugo según me contaba el, en las madrugadas de Julio recogía garbanzos junto a mí abuelo José en las "ombrias" de la casa Peralta en la parte mas humedad de la loma,  cerca del camino San Antonio en el camino de Úbeda a Baeza recogér garbanzos era un trabajo durísimo , ese maldito día 18 de Julio de 1936 era sábado como hoy 90 años después, mi madre me decía que aquel día en el campo estaba desierto, a lo lejos mi padre  decía que oía las campanas de San Antonio camino de San Ignacio cerca de la plaza de toros de Baeza el le pregunto a su" padre que pasa, porqué tocan las campanas" mi padre caminaba junto asus dos hermanos mayores" y mí abuelo José solo dijo dos palabras" hoy todos juntos".
90 años después de ese genocidio, mi memoria me lleva a las palabras de mi padre que el repitió cada vez que durante su vida surgía un problema familiar.
Hoy en el huerto de Plauto no había nadie, yo recogía los primeros pimientos los tomates maduros rojos y dos sandías, hoy no me consolaba el fruto que tantas veces me emociona, recoger el fruto de la cosecha del huerto de verano, hoy no tenía consuelo toque la tierra con mis manos estaba caliente como un volcán, mire una planta de berenjenas que está semana no aguanto el fuego del cambio climático, los tomates quemados en la planta, hoy es un día triste muy triste en el huerto de Plauto yo tengo las emociones a flor de piel en mi memoria están las campanas de San Antonio, y las palabras de mi abuelo reverberando en mi casa hoy más que nunca todos" juntos".
Juntos Antonio Machado, Federico García Lorca, Miguel Hernández y tod@s los qué amamos la vida y odiamos el fascismo, hoy todos Juntos. 

viernes, 17 de julio de 2026

 El estadio de Orihuela 


A mí parecer debería llamarse Camo de fútbol Miguel Hernández.
En tiempo de fútbol, Miguel Hernández, el poeta que también jugó al fútbol
Tengo mis dudas no sé si alguien me puede sacar de ellas, si sabe en qué posición jugaba Miguel Hernández si de lateral derecho que entonces era un 2 o si de extremo derecho que era un 7, creo que el Barbacha como así apodaban a Miguel Hernández jugaba de lateral derecho, de todas formas quiero reconocer aquí la gran afición que en la ciudad de Orihuela existía por el fútbol en mi época de semi amateur juge en ese campo, y me pareció glorioso el estadio de los Arcos bajo mi punto de vista debería llamarse Estadio Miguel Hernández.
Antes de ser el poeta del "rayo que no cesa", Miguel Hernández fue extremo de "La Repartiora", un equipo amateur que él mismo organizó en Orihuela. Sus compañeros lo apodaban "el Barbacha" (caracol pequeño), y el equipo se enfrentaba a otros conjuntos locales en el campo de Los Andenes.
En 1931, tras la muerte de Lolo, portero del Orihuela fallecido en un lance de juego, Hernández le dedicó la "Elegía al guardameta": una elegía funeral que convierte una estirada bajo palos en tragedia clásica. El poema arranca así:
"Tu grillo, por tus labios promotores, / de plata compostura, / árbitro, domador de jugadores..."
Un matiz documental: en la realidad, Lolo no murió; el golpe se resolvió con unos puntos de sutura. Hernández construyó la ficción poética a partir de una fotografía del instante de la estirada.
Aquí os dejo una foto de la Repartiora que así se llamaba el equipo de Miguel Hernández no conozco porque se puso ese nombre se lo pregunté en su día a mí amigo Ramón Pérez Álvarez y me confesó que le interesaba poco el fútbol, desconocía el nombre del equipo, porque la Repartiora.

lunes, 13 de julio de 2026

 Llueve en el huerto de Plauto 

" tras una mínima tormenta. algo es algo"



El verano este año,  en mi país pequeño, está siendo muy particular, para mí muy bueno, llevo dos sábados con unas lluvias fantásticas,  mágicas cada sabado llegan las magas de la lluvia y nos visitan.
En la península de casas vacías, el extraordinario libro de  mi paisano David Ucles,   pasaban cosas como en mí huerto de Plauto,  en Jandula en 1936 llovió todo un mes desde finales de junio hasta el 18 de julio, el día que comenzó la guerra más terrible qué a tenido la península Ibérica, el exterminio premeditado del golpistas Francisco Franco qué sembró los campos de odio y sangre, " las tórtolas de sal" que llegaron a Jandula con  vientos de sangre, la realidad se hizo mágica, bajo el imperio del odio,  ya no llovió más en Jandula, la sequedad dio paso a 40 años de hambre, le contaba yo esto esta mañana a mi padre, que sentado junto a Plauto bajo la morera azul, los dos hablaban de los veranos en el melonar de Peri,
ambos desnudos disfrutaban del agua que corría por sus cuerpos de sabios, sus pies regaban la hierbaluisa, del huerto del terapeuta , el planeta sigue en guerra, Gaza, Ucrania, la guerra del hambre que año tras año continúan, a pesar de los donativos que ambos ponen en una hucha de arcilla, y que recogen cada diciembre por pascua unos  tiernos negritos mofletudos, acompañados de unos señores rubios blancos muy blancos.
Hoy 13 de julio llovía a mares en el huerto de Plauto yo no quise interrumpir la conversación de los sabios y me puse a labrar, desnudó sintiendo el agua caer desdé mi cabeza a mis raíces, hablaba con la berenjena que dejó esquelética la malvada Calabaza, reconozco que la salve de milagro in extremis porque una enorme trompeta amarilla ya engullía a la noble berenjena blanca, pude salvar algunos tallos de aquellas garras no sin llevarme  yo también algún mordisco, hoy bajo está lluvia torrencial, este mar de agua he ido a la compostera y ya no está el inmenso cadáver verde que yo deposite, no se que esta pasando espero que la península esté en pie de paz siempre, y que este regalo de agua, lluvia mansa de Verano casi milagrosa que da de beber a todos los duendes del huerto de Plauto, agua dulce que sacia la sed de un planeta en guerra. 

 Carcasona y Narbona 


Paseando por el Sur de Francia 
Caminar por lugares tan cercanos y al mismo tiempo tan lejos, durante muchos años yo sin salir de la península conocía con detalle estás tierras cuantos exiliados de España recorrieron estás tierras huyendo de una muerte segura perseguidos por el fascismo, primero por los vencedores de un golpe de estado, y más tarde apenas dos años por los Nazis alemanes, Carcasona y Narbona son dos ciudades fantásticas, Carcasona patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1997 
Tenía pendiente conocer esta ciudad, por fin llegó el momento, me contaron que se conserva un museo de lo que fue una de las primeras escuelas públicas fundadas en 1882, que envidia casi 150 años de escuela pública laica, se dice muy pronto, un buen amigo profesor francés me habló hace tiempo de esa escuela, de ese tipo de enseñanza amparado en la solidaridad la fraternidad, la libertad hoy sentado en unos de los pupitres escribiendo con plumín y tinta en un folio, envidiaba a un pueblo como este, yo no fui a la escuela y no fue por falta de ganas, sentí envidia de estás aulas con tanta luz, cerré los ojos y oía cantar a esos chicos del coro, hoy una profesora francesa me pidió que escribiera en un pergamino unas palabras para la escuela, y aquí dejo mis palabras " por una escuela pública, de calidad laica, universal con los principios de la república una escuela solidaria , con la fraternidad y la libertad que merecen pueblos solidarios, la escuela como herramienta contra el embrutecimiento, me encantó una ciudad que tiene un museo vivo dedicado a la escuela.
Hoy las emociones se derrama después de saborear una buena hoya de "casole" abandonamos Carcasona, para visitar Narbona un día extraordinario de julio reivindicando la escuela y los maestros como única manera de salvarnos del embrutecimiento.
Aquí os dejo un pequeño recorrido fotográfico por estas dos ciudades del Sur de Francia lugares para visitar siempre.