martes, 3 de marzo de 2026

 Helena Paz Garro
Nació el 12 de diciembre de 1939


Su vida fue  una guerra que ella no eligió, su estremecedora auto Biografía, nos dice de lo terrible que fue su vida,  
Su vida se desarrollo en  un campo de batalla que se llamaba familia,  Con 36 años en 1975 llegó a España con su madre Elena Garro su vida en Ávila, y en Madrid no fue  fácil.
Su nombre era Helena Paz Garro.
Hija de Octavio Paz.
Hija de Elena Garro.
Los dos escritores más importantes y más destructivos que se cruzaron en la historia de la literatura mexicana.
Y ella creció en el medio.
Sin red.
Sin salida.
De niña la llevaron a París.
La llevaron a Tokio.
La llevaron a Nueva York.
La llevaron a Japón en 1952, cuando Octavio Paz trabajaba en la embajada mexicana.
Conoció a Borges.
Conoció a Picasso.
Convivió con duques, con diplomáticos, con intelectuales europeos.
Con Christian Dior.
Con los grandes del siglo XX.
Eso fue su infancia.
Un mundo de privilegio diplomático que se rompió de golpe cuando sus padres se divorciaron en 1959.
Y nunca volvió a existir.
Cuando el matrimonio terminó, Octavio Paz se fue.
Y cuando Octavio Paz se fue, se llevó el apellido que abría puertas.
El dinero.
Los contactos.
La red.
Todo lo que en ese mundo se necesitaba para sobrevivir.
Los celos profesionales y los rencores dentro del matrimonio hicieron que Helena Paz Garro viviera entre fuegos enemigos, sin una relación sólida con su padre. 
No tuvo padre.
Tuvo una figura que aparecía y desaparecía según le convenía.
Entonces llegó 1968.
Y lo que le quedaba de infancia terminó de destruirse.
El 2 de octubre el gobierno mexicano masacró estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas.
Y cuatro días después, en los periódicos apareció el nombre de su madre.
Señalada como instigadora del movimiento.
Sin pruebas.
Sin proceso.
Con cinco portadas de diarios nacionales que la condenaron antes de cualquier juicio.
Helena tenía 28 años.
Y su nombre apareció junto al de su madre en esa acusación.
El año 1968 cimbró a su familia. Octavio, entonces embajador en India, renunció al cargo tras los hechos de Tlatelolco, mientras Helena y su madre fueron acusadas de orquestar el movimiento estudiantil. En su defensa, Helena publicó una carta criticando a su padre. 
Criticó a su padre públicamente.
Defendió a su madre.
Y con eso firmó su propio exilio social.
El padre que renunció elegantemente a su cargo de embajador recibió elogios internacionales.
Las dos mujeres que defendieron a los estudiantes desde adentro recibieron amenazas de muerte.
Esa es la diferencia entre tener poder y no tenerlo.
Esa es la diferencia entre ser el hombre y ser las mujeres de ese hombre.
Elena salió de México a escondidas el 29 de septiembre de 1968, para vivir un exilio forzado que duró veinticinco años. 
Helena se fue con ella.
Sin dinero.
Sin plan.
Con un baúl y sus gatos.
Lo que vino después no tiene nombre bonito.
Hoteles con nombres falsos.
Pensiones de mala muerte en España.
Apartamentos en París donde no había para pagar la renta.
Residieron entre Nueva York, París y España, donde vivieron en la pobreza, con un baúl.
Dos escritoras.
Una con obra que cambió la literatura latinoamericana.
La otra con dos libros publicados y una vida que nadie estaba documentando.
Ambas invisibles.
Ambas pobres.
Ambas huyendo.
Y el padre?
El padre en esos mismos años fundaba la revista Vuelta.
Daba clases en Harvard y en Cambridge.
Recibía el Premio Cervantes en 1981.
Ganaba el Nobel en 1990.
Helena se quejaba de la falta de recursos, pues el fideicomiso que le dejó su padre originalmente era de 36 mil pesos mensuales, y se había reducido a 12 mil.
Doce mil pesos mensuales.
Para la única hija del único Nobel mexicano.
Viviendo en un asilo en Cuernavaca.
Sin poder caminar.
En silla de ruedas.
Eso no es descuido.
Eso es una decisión económica tomada por alguien que tenía los recursos para tomar otra.
En el asilo no tenía permitido fumar, pero cuando salía a pasear repetía con tono infantil: "¿Me prendes otro cigarrito?" 
Esa imagen.
La hija de Octavio Paz.
La que convivió con Picasso y Borges.
La que huyó por Europa con un baúl.
La que defendió a su madre cuando nadie más lo hizo.
Pidiendo un cigarro en un asilo de Cuernavaca.
Con doce mil pesos al mes de un hombre que murió siendo el intelectual más famoso de México.
Al final de su vida dijo que había aprendido a perdonar a su padre.
Que al final quedaron bien.
Que se reconciliaron.
Pero también dijo algo más:
"No nos hablamos por muchos años. Nos hicimos mucho daño." 
Eso no es reconciliación.
Eso es resignación.
Que no es lo mismo.
Nunca es lo mismo.
Helena Paz Garro murió el 30 de marzo de 2014.
En Cuernavaca.
En el mismo estado donde murió su madre dieciséis años antes.
Falleció en la pobreza, en Cuernavaca, Morelos, el 30 de marzo de 2014, un día antes de que su padre hubiera cumplido años. 
Un día antes del cumpleaños de Octavio Paz.
Como si la historia no pudiera terminar de separar lo que unió tan mal desde el principio.
Fue sepultada junto a su madre. 
Las dos juntas.
Como estuvieron siempre.
Huyendo juntas.
Pobres juntas.
Ignoradas juntas.
Enterradas juntas.
Octavio Paz tiene fundaciones, avenidas y convenios universitarios con su nombre.
Helena Paz Garro tiene una entrada en Wikipedia de cuatro párrafos.
Eso no es la historia siendo cruel.
Es la historia siendo exacta.
El poder decide quién se recuerda.
Y quién se entierra en silencio junto a su madre.
En Cuernavaca.
Con doce mil pesos al mes.
Y un cigarro prestado.
...
Si llegaste hasta aquí, gracias por leer, cada vez son más extensos mis análisis, te pongo a prueba. Me puedes seguir si quieres, claro. Y si escribí algo mal, con gusto lo corrijo, el error es humano.
Firma: La broma infinita  
Recuerda que mí aparición en grupos es fugaz ¿de verdad quieres que se te pierda está información? 
....
 Mis fuentes más  verificadas:
Wikipedia ES — Helena Paz Garro (nacimiento, muerte en Cuernavaca 30 de marzo de 2014, publicaciones, vida diplomática con Paz en Tokio 1952). 
Revista Quien — "He aprendido a perdonarlo": última entrevista a Helena Paz Garro (silla de ruedas, asilo en Cuernavaca, fideicomiso de 36 mil reducido a 12 mil pesos, cita directa de reconciliación).
 Infobae — La terrible historia de amor de Elena Garro y Octavio Paz (Helena entre fuegos enemigos, relación fracturada con el padre, carta de Elena a Paz desde París 1989). 
Efeminista — Inés, la denuncia de Elena Garro (exilio con un baúl, pobreza en Nueva York, París y España, cita del sobrino Francisco Guerrero Garro). 
Centro Virtual Cervantes (cvc.cervantes.es) — Elena Garro: historia de una lúcida locura (salida de México 29 de septiembre de 1968, 25 años de exilio, cita de Helena como epígrafe de Andamos huyendo Lola, cita de Elena sobre la tumba). 
Real Asociación Española de Cronistas Oficiales — Mujeres en la Historia: Elena Garro (carta de Paz a Gimferrer 1975 sobre intrigas de Elena y Helena, separación en 1967 del Colegio Nacional). 
Distopía — Elena Garro: desposando al enemigo(dos intentos de suicidio en 1947, Helena sin carrera literaria notable, muerte en pobreza rodeada de gatos). 
Patricia Rosas Lopátegui — El asesinato de Elena Garro (UANL, 2014) y Testimonios sobre Elena Garro (violencia documentada, contexto del exilio y la pobreza).
 Sopitas — La relación entre Elena Garro y Octavio Paz (carta pública de Helena criticando a su padre en 1968, exilio conjunto).
.....
¿Llegaste hasta aquí? Increíble, te felicito, está vez tuve que investigar un poco más, poco se habla de ella, parece borrada completamente.

 TONADA INFANTIL


La niña de la luna
resbala sobre un roció
de lagrimas.


Luciérnaga prematura,
hija de una constelación
preñada de hermosura.


Diosa del canto
balancea su fiebre
en el viejo balcón.


Es la luna que crece
y se va,fuego adolescente
que quiere ser amor.


Ella es el terciopelo salado
de una noche clara.
Dulce aguacero de Abril
que no tiene tiempo.


Ella no duerme,sueña.
Su corazón fluye,
en la policromada luz
de su tiempo.


Busca siempre en el vértigo
delo imposible,estrellas
 lagrimas pequeñas
que cuelga en un collage.



 Azorín (Monóvar)


Hace apenas un mes pasé por su casa Museo en Monóvar, como escritor no es de mis preferencias pero reconozco su trabajo cerca de la generación del 98 a la que el dio nombre su novela la voluntad me intereso esta novela cercana a la narrativa de Blasco Ibáñez, por cierto Azorín trabajo en algunas ocasiones con  Vicente Blasco Ibáñez, su casa Museo de Monóvar es un lugar imprescindible para visitar, hoy recordamos el aniversario de la muerte de este escritor Valenciano.
El 2 de marzo de 1967 murió José Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo Azorín, escritor perteneciente a la generación del 98, que cultivó diversos géneros literarios: la novela, el ensayo, la crónica periodística y la crítica literaria y, en menor medida, el teatro.
Como político, ocupó en cinco ocasiones consecutivas (entre 1907 y 1919) escaño de diputado a Cortes por el Partido Conservador durante la Restauración (cuatro por dos distritos de Almería, Sorbas y Purchena, y una por el de Puenteareas en Pontevedra).[
Nacido en la localidad alicantina de Monóvar en 1873, sus inicios estuvieron muy marcados por una sensibilidad de carácter anarquista, y sus primeros títulos respondían a esa ideología: es el caso de Notas sociales (1896) y Pecuchet demagogo (1898). Durante esos años viajó intensamente por tierras de la meseta castellana, con el propósito de conocer tanto su paisaje como la situación social de sus gentes, que entonces era de extrema miseria. Compartió, junto a Ramiro de Maeztu y Pío Baroja, una viva admiración por la obra de Nietzsche, así como por las doctrinas de carácter revolucionario.
Se licenció en derecho y se dio a conocer enseguida a través de sus colaboraciones en la prensa: de hecho, el seudónimo Azorín apareció por vez primera en un artículo publicado en España. Publicó asiduamente en periódicos y revistas de la época. Una primera trilogía narrativa, compuesta por los volúmenes La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904), constituye un extenso proceso de reflexión personal que lo llevó a cambiar radicalmente sus posiciones. Desilusionado, sus propias conclusiones lo llevaron a adoptar un ideario conservador al enfrentarse con algunos de los mitos finiseculares.
En ese momento, su prosa despuntaba ya con fuerza por una extraordinaria valoración del objeto en sus mínimos detalles, así como por su preferencia por la frase breve, la claridad y la precisión expositivas y la riqueza de léxico. Todo ello, en su tiempo, hizo que su obra supusiera una auténtica revolución estética, si se la compara con el grueso de la producción decimonónica.
Para el propio Azorín, el objeto primordial del artista no ha de ser otro que la percepción de lo "sustantivo de la vida". En consecuencia, pues, con este propósito de su particular técnica narrativa, y siguiendo de cerca los análisis que sobre la obra azoriniana desarrolló José Ortega y Gasset, lo decisivo no está en "los grandes hombres, los magnos acontecimientos, las ruidosas pasiones, [sino en] lo minúsculo, lo atómico". Técnica impresionista, pues, que aspira a ofrecer la esencia espiritual de las cosas mediante descripciones líricas en las que predomine la emoción delicada y atenta.
Impregnándose de estos valores, la narrativa de José Martínez Ruiz se verá asaltada constantemente por la obsesión del tiempo, la serena contemplación del paisaje y de la historia y una renovada sensibilidad ante los clásicos. En esta línea aparecerán Los pueblos (1905), Castilla (1912), Clásicos y modernos (1913), Al margen de los clásicos (1915) y Una hora de España (1924); destaca especialmente La ruta de Don Quijote (1905), evocadora crónica de un viaje por los escenarios de Don Quijote de la Mancha.
Sus ensayos narrativos y teatrales, poco apreciados por la crítica, conforman sin embargo otro de los grandes capítulos de su obra: Don Juan (1922), Doña Inés (1925), Old Spain! (1926), Brandy, mucho brandy (1927), Félix Vargas (1928) y Superrealismo (1929) son algunos de sus títulos más notables.
Azorín, que también escribió teatro, dio dos piezas que crean un vago ambiente de misterio: Lo invisible (1928) y Angelita (1930), de éxito más bien escaso. Su obra de vejez siguió presidida por los temas que dominan su visión del mundo: la irrealidad de la vida, el ámbito del arte, la nostalgia por el pasado de España: Madrid (1941), El escritor (1941) y París (1945) son tres de los títulos de esta etapa final. Académico de la lengua española desde 1928, lo esencial de su vida está recogido en sus Memorias inmemoriables (1940).

 Pintores valencianos del 27 Jose Manaut
Magnífico artículo de la periodista Ana Marcos,  el dibujo de " Virgen Roja" Hildegart Rodríguez la niña prodigio que con 18 años fue asesinada por su madre, el pintor valenciano discípulo de Sorolla el pintor valenciano hizo esos magníficos dibujos de manera relámpago, poco antes de que fuera cerrado el ataúd de la joven, extraordinario Manaut.
Biografía del pintor José Manaut Viglietti nació en Liria (Valencia ) nació en Octubre (1898-1971), su archivo y biblioteca están depositados en la Biblioteca Menéndez Pidal, Campus de Colmenarejo, de la Universidad Carlos III de Madrid. Discípulo de Sorolla e intelectual fuertemente comprometido con el avance de la sociedad en el plano de la formación, la cultura y la ideología, su legado contiene información sobre momentos clave de la historia de España del siglo XX, la educación artística, la cultura durante la Segunda República, la represión posterior a la guerra civil, la vida en la cárcel y el exilio interior. En 2006 se firmó el convenio entre la Universidad Carlos III de Madrid y la familia Manaut para la donación de su biblioteca, archivo y un lote significativo de 140 dibujos con la finalidad de facilitar el estudio y difusión de su figura desde la Universidad.
Extraordinario Manaut mi recuerdo en esta mínima biografía.

viernes, 27 de febrero de 2026

 El tocadiscos (Banda Sonora de mi vida)


Hoy se derrumbó el tocadiscos que me acompaño durante toda mi vida adulta, me lo regale en septiembre de 1980, fue mi gran regalo un Sanyo de aguja fija, fue mi compañero de muchos años resistió mudanzas, goteras, y alguna travesura de mi hijo, por su "corazón" paso toda la banda sonora de mi vida, pasaron los Brincos, los Diablos, FormulaV, los Beatles, todos los cantautores, el gran Nino Bravo, la lista es infinita, en 33 y 45 revoluciones cuantos momentos de mi vida, cuantas baladas de Otoño, cuantas horas en soledad escuchando, a Paco Ibáñez, a mis amigos Rafael Amor, Joaquin Carbonell, Elisa Serna Gil Sanchez, Quitin Cabrera, Paco Muñoz, Adolfo Celdran, Manuel Gerena, Luis Pastor etc la lista es interminable.
La aguja de este tocadiscos a pasado tantas horas, leyendo la música sobre los surcos de vinilos, algunos que quedaron rayados por el uso de tantas manos cuantos buenos momentos, también alguna lágrima lo confieso, hoy desmontado sus entrañas he sentido pasar por mi memoria tantos recuerdos, es imposible poder reparalo ya no existen repuestos para este compañero que me acompaño durante 46 años mientras me afanó el hacerle vivir mi hijo me pregunta que disco a girado más veces por este tocadiscos, sin duda le respondo Serrat Mediterráneo es la banda sonora de mí vida bien lo sabe este tocadiscos que ahora desmonto, y que acabará en una planta de reciclaje, la aguja me la guardó la dejo junto a los recuerdos.

 Enterrar a Miguel Hernández 


Llevamos unos años volviendo a las andadas.l a polarización y el embrutecimiento de la extrema derecha que ha entrado en los gobiernos valencianos nos a llevado a una situación muy complicada.
La cultura siempre es peligrosa para el fascismo embrutecido que gobierna comunidades como la Valenciana, aquí nació y dejaron morir al poeta Miguel Hernández, el poeta que junto a Federico García Lorca y Antonio Machado, los tres son los poetas del sacrificio, Lorca fue fusilado y todavía permanece en una fosa común, donde quedan todavía más de 100 mil españoles, Antonio Machado está enterrado en el exilió donde lo dejaron morir.
En el país valenciano el año 1998 un grupo de amantes de la poesía iniciamos una senda poética reivindicando al poeta valenciano Miguel Hernández, caminamos en tres jornadas desde su casa de Orihuela donde nació hasta el cementerio de Alicante donde está enterrado tras su muerte en la cárcel de Alicante durante 28 años el instituto valenciano de la juventud junto a la Fundación y la Asociación Amigos de Miguel Hernández organizamos la Senda del poeta, este año el gobierno Valenciano a decidido la Senda de Miguel Hernández una cacicada cultural sin precedentes, si en 1939 se quemaban libros, ahora para enterrar al poeta se les quita presupuesto, espero que no nos prohíban salir porque la Senda la vamos hacer, espero que no vuelvan los hechos fasciosos que ahora os cuento. 
" LA QUEMA DE LIBROS "
Tras el golpe de estado fundamentalmente , pero anteriormente también, se produjeron la quema de libros por los franquistas. No solo en plazas y universidades, sino también la quema de bibliotecas enteras y los asesinatos de libreros, editores, y también maestros.
Los libros más afectados "por la quema" fueron de autores como: Darwin, Unamuno, Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, Voltaire, Marx, Freud... y libros escritos en lenguas cooficiales.
Esta quema fue ejecutada por falangistas y requetés y ciudadanos simpatizantes, al grito de ¡ POR DIOS Y POR ESPAÑA !
Barcelona (1939), Madrid (1939) y La Coruña (1936), fueron duramente castigadas en esas "grandes hogueras" realizadas por descerebrados, y en multitud de ciudades más.
El franquismo y sus sicarios querían "purgar" a España de esas ideas tan peligrosas y en su ignorancia infinita creyeron que borrarían la Memoria. Su objetivo era implantar una única visión, la Nacional - Católica.

miércoles, 25 de febrero de 2026

 Miguel Hernández periodista en el frente de Jaén, recién casado con Josefa Manresa el poeta dos días después  de casarse partio para Jaén,  desde la capital del "Reino" mandaba sus crónicas en este caso cubriendo la información de el asedio al Santuario ubicado en sierra Morena, en el término dela localidad de Andújar.
Los traidores del santuario de La Cabeza."
Miguel Hernández
LA TRAICIÓN
A mediados del agosto pasado, cuando en las provincias ocupadas por el fascismo se cumplía un mes de asesinatos y traiciones, cuando la guardia civil que había entre nosotros nos engañaba, mataba y escapaba, una autoridad con rasgos de traidora envió la más considerable parte de la benemérita de la provincia de Jaén a los edificios descritos. ¿Qué sucedió? Lo que el pueblo presentía. Más de quinientos guardias había repartidos entre el Santuario y Lugar Nuevo con el comandante Nofuentes. Doscientos que salieron de allí para el frente de Córdoba, doscientos que se pasaron a las filas facciosas. Requerido Nofuentes para que acusara su adhesión a la República y la de las que, con él y las familias de todos ellos, se trasladarán a la Sierra, el comandante ofreció lealmente sus servicios y los de sus subordinados a las autoridades gubernativas. Pero cuando regresó al, desde poco tiempo antes, cuartel de Sierra Morena, cuando expuso su lealtad de seguir adicto al régimen republicano, el capitán Cortés, que ya había concertado la traición con veinticinco guardias, encerró a Nofuentes, se impuso al resto de las fuerzas armadas de la Sierra y se declaró en rebelión.
Ese resto de fuerzas a que se imponía Cortés, era un número de cerca de trescientos hombres. Viejos unos, excesivamente prudentes o cobardes otros, cazurros los más, no se atrevieron a condenar la traición de Cortés, y si hubo alguno que se atrevió, pagó su atrevimiento con la vida. Los curas que convivían con los traidores, haciéndolos confesar y comulgar entre matanza y matanza, salvaban su responsabilidad de religiosos cumplidores del quinto mandamiento de la ley de Dios con un ¡Él le haya perdonado!
LA IRA DEL PUEBLO
La guardia civil ha dejado un rastro negro y rojo por donde ha pasado, que ha sido por los campos y las aldeas de España. No hay hueso de trabajador que aun no esté condolido de los apaleos constantes a que le sometía el burgués por medio de los beneméritos verdugos. Hombres honrados ha habido entre ellos, es indudable. Por inconsciencia, ignorancia o necesidad ingresaron en el Cuerpo y mantuvieron su honradez a costa de sordas luchas con sus compañeros de profesión y de duros castigos y persecuciones de sus jefes. Pero, estos hombres eran gotas de agua pequeña en medio de inmensos fangares, y el pueblo siempre ha tenido sus espaldas señaladas por las botas, las culatas y la ferocidad de casi todos ellos.
Darse cuenta los hombres populares de la provincia de Córdoba y Jaén de la traición de la guardia civil de Sierra Morena, lanzar un grito de indignación, de nobleza engañada, y salir de sus hogares contra ellos todo fue uno. La guerra andaba prendida por toda España. Faltaban fusiles en nuestras manos, y en Andalucía particularmente. Las escopetas, los trabucos de un siglo, las hondas y la dinamita jugaban por los campos andaluces los papeles más importantes. Un grupo de escopeteros, que había manejado poco, o que no había manejado jamás las armas de fuego, mineros, gañanes y pastores en su mayoría, se internó en la Sierra tratando reducir al cabecilla Cortés y sus secuaces, certeros tiradores entrenados en la caza del jabalí y el jornalero. La serranía comenzó a cubrir sus hondos silencios de detonaciones, que rebotaban y aullaban contra las resonantes dentaduras de la piedra. Zarzales y jaras recibían a diario el peso del cuerpo que cae para siempre, y eran nuestros hombres, no los guardias civiles, los que caían, con un balazo, que por casualidad, no les atravesaba la cabeza. Los magníficos tiradores se escondían entre las malezas y cuando el torpe escopetero ingenuo se les acercaba a pecho descubierto, disparaban y aparecían riendo como solo pueden reír los verdugos.
¿QUIÉNES SON LOS HÉROES?
A1 pie del Santuario, en el que ya ondea la bandera de la República, se organiza la evacuación de mujeres y niños
Nuestros frentes de Andalucía se han mantenido casi indefensos hasta hace dos meses. Ni un tanque, ni un aeroplano, pocos hombres y menos fusiles durante ocho meses de guerra cruda. La aviación fascista ha operado a placer contra los andaluces, se ha cebado en ellos por mandato del general de las bodegas. Andújar ha sido acometida por las bombas italianas y alemanas infinidad de veces. Los escasos hombres que teníamos frente a los rebeldes del Lugar Nuevo y el Santuario eran víctimas constantes de la metralla. Sin guaridas, a campo descubierto, han visto transcurrir el invierno en las trincheras y han recibido en su cuerpo las lluvias y los vientos inclementes de Sierra Morena. Sin ninguna preparación militar luchaban contra hombres curtidos en el tiro y en la disciplina férrea con desventajas de terreno y de armas, dominados por las ametralladoras y las miradas de la banda de Cortés, emplazadas en las alturas de Cerro Chico y el Santuario.
¿Quiénes son los héroes? Entiendo por heroísmo un movimiento del corazón que arrostra el mayor peligro por defender y salvar desinteresadamente algo que ocupa lugar en la pureza de sus sentimientos. A los guardias civiles de Sierra Morena se les puede considerar valientes, pero para ser héroes andaban demasiado manchados de sucios intereses. Se rebelaron recelosos y temerosos de la justicia popular que, más temprano o más tarde, juzgaría y liquidaría su organización de villanos, y se han defendido por desesperación. Los héroes son los hombres que les han atacado por espacio de varios meses con escopetas y con el solo deseo de acabar la lucha para regresar al digno arado, a la vida sencilla. El héroe actúa por un impulso generoso, no por una mala pasión, aunque sea sin armas. Estos, que han luchado contra los de Cortés representan al héroe.
SE PREPARA LA RENDICIÓN DE LOS REBELDES
El cerco verdadero se lleva a cabo a mediados de abril. Soldados de la 16 Brigada Mixta, con su comandante Pedro Martínez Cartón, operan frente al Lugar Nuevo, que cae en nuestro poder con suma facilidad. Los guardias residentes en dicho monasterio huyen con sus familias al Santuario, abandonando fusiles y pistolas en abundancia. Se acaba el veraneo. Ahora sí que puede designarlos Queipo con el nombre de sitiados. Porque lo son efectivamente insiste en sus bombardeos sobre la población civil de Andújar y se apunta trescientas víctimas en la de Jaén.
Pedro Martínez Cartón extiende con sus hombres las trincheras hacia Cerro Chico y el Santuario. No pasa noche que no venga la aviación fascista a bombardearnos las trincheras, ni pasa día que tengamos alguna baja, con herida en la frente por lo general. Los soldados se doblan muda, serenamente bajo los disparos de los enemigos, que meten las balas por las troneras.
Del lado de Cortés se produce una desbandada lenta. Desde los mediados de abril hasta el primero de mayo en que se toma el Santuario abundan las deserciones de guardias civiles con hijos y mujer. Por medio de un altavoz se les incita a rendirse a todas horas. Una tarde aparece una mujer con brazos extendidos junto al resto del Santuario
-¡No tiréis, compañeros! ¡Voy con vosotros!
Un civil le hace un disparo dejándola con la palabra en la boca y el cráneo destrozado.
Por los evadidos sabemos que otra mujer que quedaba viuda allí mismo pidió harina para alimentar a un hijo de un mes, y se la negaron diciéndole que la harina se reservaba para enfermos y heridos. Escasean los víveres. Son más de mil estómagos los que piden pan. El cabecilla no quiere quedarse sin provisiones, y se las niega a las más débiles criaturas. Los curas tratan de levantar el ánimo del elemento femenino con relatos de milagros, con sermones, pero ellas desean en el fondo de su alma abandonar el Santuario, y se pasan los días y las noches apiñadas, con los hijos hambrientos, en el sótano del reducto.
Por el altavoz se les ha leído el decreto del 8 de abril, que asegura la vida, la libertad de cuantos se incorporen a nuestras filas desde que apareciera. El Comité Internacional de la Cruz Roja manda dos delegados para proponer a Cortés la evacuación de mujeres y niños, negándose el mismo a ello bajo una serie de condiciones inaceptables. Varios representantes de la religión católica que se encuentran entre nosotros les hablan con el mismo fin, y obtienen idénticos resultados. Cortés quiere continuar parapetado en la debilidad de la masa de mujeres y niños que tiene consigo como en un bloque de piedra más, con la esperanza de que Queipo decida un día la prometida liberación. Pero quienes habían permanecido hasta entonces con él no se mostraban tan optimistas y el que conseguía escapar a su estrecha vigilancia pasaba a nuestro campo y el que no caía de bruces mal herido en el intento.
Miguel HERNÁNDEZ.