viernes, 12 de junio de 2026

 VENTO MAREIRO (EL GALGO GALLEGO)


Llegue a Cambados caminando por el territorio de los recuerdos de la literatura, tras las huellas de Don Ramón de Valle Inclán, y bajo la “tutela” de Doña Emilia Pardo Bazán.
Hoy es martes el primer martes de junio y llueve intensamente, después de tomar un café en el restaurante DIVINAS PALABRAS construido en la casa donde vivió don Ramón, donde han construido un restaurante tan moderno que de el ilustre escritor solo queda el nombre, Divinas Palabras que pena yo esperaba una taberna gallega, y no este mamotreto moderno que en este entorno es un esperpento si Valle levantara la cabeza no sé lo que saldría por su boca o por su pluma en fin este lugar tiene una ventaja que su terraza acristalada deja ver la calle y sobre todo la hermosa plaza de FEFIÑÁNS que ahora se despereza bajo la lluvia, sus edificios ilustres parecen un galeón de granito batiéndose con el mar, por fin a cesado el vendaval primaveral y unos rayos de sol aterciopelan las piedras de este lugar mágico, hoy decidí antes de visitar el cementerio de la ciudad donde descansa los restos de la gran Josefina Blanco Tejerina la primera mujer de Ramón Valle Inclán, y digo lo de gran mujer porque Josefina Blanco lo era, mirar quien fue esta mujer otro día que “llueva” menos os hablare de ella en ese cementerio que visitare mañana está enterrado también Joaquín María Del Valle Inclán un bebe de cuatro meses hijo de don Ramón y Josefina que murió parece ser de gastroenteritis.
Esta mañana me  siento divino, como escribía Don Ramón, ”todo el amor de la hora estaba en mi, él crepúsculo se me revelaba como el vinculo  eucarístico que enlaza la noche con el día”.
 Hoy me siento como el escritor, pleno con un sentimiento divino en mi cuerpo y así casi levitando cruzo la plaza para llegar al Pazo de Fefiñáns también llamado Palacio de Figueroa, un palacio etiquetado como barroco Gallego, pero que sin duda su construcción tiene influencia Renacentista esta plaza donde se sitúa el Pazo es de una belleza divina un lugar de leyenda donde las palabras son sanadoras, una plaza que invita al baile a la música, esta ciudad de piedra tiene una belleza natural que con el agua toma más vida, una ciudad para vestirla de palabras para cantar siempre, un lugar donde crecer como crecen las mareas al ritmo de las lunas y el sol.
Llegamos al portal del pazo y volvió la lluvia con su música de agua, una chica nos dijo que hoy no tendríamos visita guiada pues nadie llego aquel lugar del paraíso para visitarlo, pero ella se ofreció a iniciar la visita conmigo y fue un lujo, ella es hija de los actuales dueños que habitan parte del palacio, y nadie como ella conoce cada rincón de aquel lugar mágico comenzamos por las salas del palacio y vi que las estancias no visitables estaban habitadas, y conservadas de forma exquisita estando en la sala del café ella recibió una llamada que la altero, me dijo que me tenía que dejar que Vento se estaba portando mal, salió apresurada, me dijo que todo el palacio y las afueras del Pazo de Fefiñáns era para mí, camine lentamente por toda la casa mirando los objetos que me llevaban desde el siglo XV hasta hoy, descubrí que en aquel lugar tomaban muchas tardes café las escritoras Emilia Pardo Bazán y Concepción Arenas, Salí de la casa, y me encamine con ganas de disfrutar de la naturaleza, de aquella estancia mágica, después de cruzar un puente barroco salí al campo de labranza del Pazo, donde convivían un inmenso jardín con las parras sujetadas por unos pilares de piedra granítica, las uvas ya colgaban entre las pámpanas aterciopeladas que bajo el agua de la lluvia crepitaban como si quisieran hablar, entonces me acorde de mi padre y de aquello que me contaba, siempre que hablaba de agua, de aquel manantial del Sur andaluz donde el agua gallega llenaba los cantaros recuerdo que yo le decía que esa agua se filtraba en Santiago de Compostela y que aparecía en Baeza cerca de las tres fuentes salía el agua Gallega, la fuente que nunca se seco, entonces me acorde de Rafael que sufrió la guerra, y también posguerra que llenaba sus cantaros en esa fuente, y que por si fuera poco su dolor le puso de nombre a su galgo el Guerra, el galgo que le salvo del hambre, aquel animal tan noble que me miraba en mi infancia y que nunca me ladro, a mí que el miedo me atenazaba cada vez que veía un perro, un miedo que todavía conservo después de que con seis añitos me mordiera el Alican el perro de Diego el panadero que clavo sus garras en mi culo infantil.
Yo estaba ensimismado esta mañana en Galicia, me pasa a menudo con los recuerdos y de pronto me vi en medio del viñedo venia hacia mí un galgo inmenso una mujer gritaba corriendo tras el  Vento, Vento, pero el galgo galopaba desenfrenadamente hacia mí, yo me quede como una estatua de piedra como un pilar granítico que sujeta las parras, me despedí del mundo, el miedo me atenazo vi los ojos del galgo y era el Guerra, yo estaba ya en otra vida o en otra muerte no lose, el galgo apoyo sus patas en mis hombros y me lamio mi cara mojada, oír otra vez la voz ahora dulce de la mujer que corría tras el galgo, VENTO  deja a ese señor y Vento se bajo de mis hombros, volví a la vida, la señora me pidió mil disculpas y me llevo a su casa donde me limpio el barro que las garras de Vento Mareiro dejo en mi camisa blanca, ella me conto la vida de ese galgo, un cachorro inmenso recogido de una perrera de Vigo, yo le conté la vida del Guerra un galgo del sur que salvo del hambre a su dueño, le dije donde estaba la fuente del agua gallega en Andalucía, me despedí de ella con dos besos y me regalo unas botellas de Albariño de su cosecha me enseño su bodega,  me dijo, este vino de Cambados es el mejor vino GALLEGO, me despedí también con una mirada del joven galgo Vento Mareiro, y ahora de vuelta y con MORRIÑA, mientras saboreo este Albariño de Cambados, recuerdo estos días en el paraíso de Rías Baixa.

miércoles, 10 de junio de 2026

 Manzanares puerta de Sur.


Parada y fonda antes de llegar al Sur a la vereda de los versos, hoy Corpus Cristhi uno de esos día " feriado" el pueblo duerme la siesta, la brisa dulce, resbala por las plazas desiertas, el sol se cuela entre el verde de  las pampanas, el fruto de las viñas nuevas que serán vendimia en septiembre empieza a redondear, a tomar forma para ser racimo, la tarde en soledad en el patio Manchego es  una delicia, un lugar del paraíso donde trinan los ruiseñores, hoy teníamos cita con Ignacio Sánchez Mejías pero no pudo ser el poeta "el torero más valiente" descansa bajo una luz dorada, el tiempo varado en la plaza, nos abraza, los primeros "volanicos" de seda anuncian un verano de cigarras y grillos, las golondrinas camicaces salen  de su guarida de arcilla, rasean su vuelo sobre el albero de oro, yo canto los versos del poeta de Moguer " y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando" y las tardes serán como las de hoy con u cielo azul y plácido, la carrucha del pozo lanzará su grito hacia el cristal helado del agua del tiempo detenido, los versos que está mañana recogimos en Tomelloso, los llevamos en el corazón Manchego gracias Feliz Grande gracias Paca Aguirre, gracias Lupe Grande por seguir en mi vida por sembrar de poemas este lugar de la Mancha del que jamás me olvidaré.

 

Riopar Viejo calle - Clara de Campoamor. 
 
 
Salimos del Sur después de saborear una tostadas con pan de pueblo bañadas con un extraordinario aceite de verde, en un pequeño pueblo de la sierra de Segura, buscábamos el nacimiento del Río Mundo la fantástica cascada de agua, que emerge de la piedra está vez no pudo ser, una amable guarda forestal nos invitó a marcharnos, está prohibido el acceso por peligro de incendios y de derrumbé, cambiamos los planes, nos dirigimos a Riopar nos sorprendió ver muchos coches, pregunté y me dijeron que era fiesta en Murcia y por eso tanta gente está zona fantástica de la península Ibérica, fronteriza entre tres provincias Murcia, Albacete y Jaén, España un lugar excepcional hoy teníamos una cita con Andrés uno de los pocos habitantes del pequeño pueblo de Riopar el año pasado nos prometió que si volvíamos nos contaría la verdadera historia del pueblo, de las "cuitas" del Marqués de Villena por estás tierras la historia verdadera de la iglesia del pueblo, del castillo árabe "Almohade" donde ahora está el cementerio, hablamos de como se vive en esta pequeña aldea de 4 habitantes, la conversación derivó de lo divino y de lo humano, sin darnos cuenta paseando en silencio me cogió del brazo y me dijo a lo odio sabes cómo se llamaba esta calle donde está mi casa en tiempos de la república, Clara Campoamor, aquella calle de enfrente Victoria Kent, su mujer susurró con lágrimas en los ojos, " en ese muro fusilaron a mí abuelo" los Franquistas.
Ya no hablamos más una nube negra enlutó el paisaje.

Los pirineos Manchegos. Estos días cuando el calor empieza a sacar sus garras, uno trata de robarle días al verano Canicular buscando sombras, agua días templados y noches de " mantita fina" un lugar para pasear para caminar por las veredas, de nuestra geografía, en la Mancha hay paraísos vírgenes afortunadamente y no sé hasta cuándo resistirán al turismo feroz, hoy nos tocaba viajar a orillas del río Madera después de subir el puerto de Crucetillas en dirección a Alcaraz la patria que vio nacer al gran arquitecto del Renacimiento bajamos por la sierra de Alcaraz es un paraíso, los distintos colores de verde nos atrapan la carretera se hace un largo "túnel" con las arboledas de cada orilla entrelazadas, la brisa fresca y el rumor del agua nos acompaña camino de Alcaraz Paterna de las Maderas ya se divisa a lo lejos, pero antes tenemos una cita en Puerto de Batan, una aldea de apenas diez habitantes, un lugar de una belleza indescriptible, los gatos empiezan a desperezarse, hay nos encontramos a Rufino un paisano de 86 años que pasa los veranos aquí, el me dice yo no aguanto el calor que hace en mi piso de Albacete, el nos cuenta todos los parabienes de este paraíso Manchego, después de una larga y relajada charla nos indica por dónde caminar a las orillas del río Maderas una pequeña ruta que rodea el pueblo entre huerto s y frutales, el rumor del agua impone su sinfonía, llegamos a un puente hecho por los vecinos con palés y una puerta metálica, me parece fantástico el ingenio de los paisanos, con material reciclado ellos hicieron un puente, hojala el arquitecto Calatrava visitará estás tierras sabría lo que significa no tener presupuesto y tener que hacer un puente, cruzamos el puente y subimos por las laredas de Batan después de un paseo tomamos una cerveza helada, junto al río hay escuchamos su sinfonía de los chorros, nos vamos nos espera un buen Salmorejo estámos de despedida, los tres ríos el Segura el Mundo y el río madera nos acompañan, pero mañana nos espera la ciudad de otro río el Turia.
El cine en Peñíscola Por estas fechas se celebraba el festival de cine de comedia en Peñíscola recuerdo que yo reservaba la semana de mi trabajo, para estar esos días viendo cine en mi casa del mar, por aquellos años yo hacia en radio Klara un programa de cultura que de llamaba" la otra orilla" aprovechaba para hacer entrevistas, su director el extraordinario Berlanga, daba facilidades para estar cerca de los actores recuerdo entrevistas con José Luis López Vázquez que por cierto veraneaba en Oropesa del Mar cerca de la familia Berlanga, hoy recordando aquellos días fantásticos me acordé de la ciudad del mar Peñíscola como un gran plato de cine aquí os dejo una de tantas películas rodadas en la playa de la ciudad del mar. Angel Aranda y María Mahor en TODOS ERAN CULPABLES (1962), dirigida por Leon Klimovsky. Cuatro veinteañeros se aburren en un pueblo de la costa castellonense. Pasan el verano ligando con las turistas, bebiendo en el chiringuito, bailoteando o haciendo el gamberro con sus motos, que tienen mas cilindrada que ellos cerebro (y eso que van en Vespas. Al menos Ángel Aranda maneja lo que parece una Bultaco). Un día deciden hacer una fiesta en la casa de uno de ellos, aprovechando que sus padres y su novia (con la que va a pegar el "braguetazo") están ausentes del pueblo. Para ello, invita a la facilona del pueblo (de la que dicen perlas como "tiene mas rodaje que un 600" o "Esa es de dominio público") Otro, que es estudiante de medicina lleva a su novia con la que solo puede verse a escondidas, porque los adinerados padres de él no la consideran de su clase social. Otro amigote invita a una turista de paso (María Mahor) y finalmente Aranda, el prota, lleva a la algo fresca camarera del chiringuito (una curvilínea Mara Lasso de rubia oxigenada). La fiesta empieza bien, sigue mal (la supuesta facilona tiene que estar pronto en casa y la turista se larga harta de que la metan mano) y acaba peor: Mientras está bailando con Aranda, la camarera sufre un repetino ataque y cae muerta. Los amigotes no saben que hacer y para evitar el escándalo (el principal tema de la pelicula junto con la hipocresía) llevan su cuerpo en una barca y lo tiran al mar. Al dia siguiente, coinciden todos a la salida de misa. Aquí no ha pasado nada... Dias después el cuerpo de la muchacha aparece en la orilla del mar. La autopsia revela que está embarazada. La pelicula, sin ser una obra maestra, resulta bastante entretenida. Está dirigida por Leon Klimovsky con su pericia habitual. Me llamó la atención que los padres de los muchachos intentaran sobornar o presionar al Juez de instrucción (el siempre sobrio Luis Prendes) para que archive el asunto o la referencia al embarazo de la fallecida (aunque se utiliza el mas suave "encinta"). Como curiosidad, hace un papelito el mismo actor (en realidad era un mendigo) que interpreta el personaje de "El Leproso" en VIRIDIANA.

martes, 2 de junio de 2026

 LA ESPERANZA Y EL OLIVO


 Hace ya muchos años cerca de los cerros de Úbeda, una mañana tórrida de agosto paseando como buen forastero por el mercadillo semanal, que es una de las visitas que mas me gustan cuando viajo a una ciudad.
Cuando  llego a una ciudad, mí primer destino es la oficina de turismo , lo primero que pregunto es al funcionario que me atiende, por el patrimonio cultural, en realidad lo que quiero saber es cuando montan el mercado ambulante en la ciudad, siempre es la última pregunta que hago, confieso que hace unos años tenía vergüenza de preguntarlo  y esa tarea se la dejaba a mí acompañante, ahora con los años, uno ya perdió la vergüenza, y revindico la venta ambulante, las voces de los vendedores que cantan sus productos al cielo, esas voces que forman parte de mi banda sonora de mi vida 
En el mercado como decía Patxi Andión cabe todo como en el rastro, lo que usted quiera lo tenemos, es un gran centro comercial puesto en la calle sin probadores ni aseos y la garantía la de “si no te viene bien me lo traes la semana que viene” yo siempre estoy aquí y aunque no sea cierto tú te lo crees, y además que importa si la semana que viene no sabrás donde estarás, ni tú ni el vendedor. Bueno eso me pasaba a mí porque mí madre en el pueblo conocía a todos los vendedores ambulantes, eran como una gran familia recuerdo que yo sentía vergüenza cuando iba con ella por que me presentaba a todo el mundo ¿este es mi hijo el mayor les decía presumiendo de hijo? a ella le encantaban los mercados ambulantes y le gustaba que fuera yo con ella me decía que así no tenia que preguntar los precios, (ella no sabía leer) yo agarrada a su brazo caminaba entre los pintorescos puestos me encantaban el puesto de las especias, el de los encurtidos con esas aceitunas machacadas con olor a orégano, mí madre era feliz sus ojos brillaban, se le iban todos los males caminaba erguida y se le olvidaba su reuma crónica, dábamos un par de vueltas por aquel sitio mágico.
No se si alguna vez has ido con tu madre al mercado, pero es una experiencia fantástica mi madre desde que emigro a Valencia todo lo compraba en el mercado ambulante, en los años de mi infancia ella compraba en las tiendas del pueblo que le “fiaban “porque ella no tenía dinero siempre, otro día hablaremos de esos años y como resistían tenderos y compradores.
 En los mercados ambulantes conviven como sabéis todo tipo de cosa algunas necesarias y otras inútiles, desde la ropa interior mas provocativa hasta los calzoncillos de los mayores, zapatos para todos, los tacones más provocativos y las abarcar para los labradores.
Mí madre regateaba siempre con el vendedor, era como un sainete teatral el dialogo que se producía peleando cada peseta, cada uno tirando para un lado un instante cómico y a veces casi trágico verlos regatear a comprador y vendedor, yo me enfadaba con mi madre le decía que no se enfadara con los vendedores y ella me decía con mucha gracia “si yo no me enfado, yo regateo Joselito me decía” y luego volvía al puesto de las verduras y ajustaban el precio y ella sacaba de su viejo monedero unas monedas y se las entregaba al hortelano, aun refunfuñando.
Su sitio preferido era el de las macetas le perdían las flores, mi padre decía que no iba al mercado por que siempre venia cargado con una maceta, era una guerra permanente un matrimonio que se ponía en peligro cada vez que iban juntos al mercado ambulante, y sobre todo la pelea era por las flores, mi padre como buen hortelano decía que solo las flores que dan fruto valen la pena, lo de más decía enfadado es tirar el dinero.
La ultima vez que fui al mercado con ella fue en mí tierra en el Sur recuerdo que compro una maceta preciosa de hierbabuena ,le entro por los ojos, y en el regateo entro una “estaquilla” que estaba medio moribunda tirada en el suelo con las hojas “cansadas” te la regalo le dijo el vendedor, ¿menudo regalo me haces le respondió mi madre un olivo medio muerto, salimos del mercado cargados y con el moribundo olivo bajo mi brazo, mi madre me dijo vamos a buscar una fuente, y mojamos las hojas y la poca tierra arcillosa que le quedaba en sus raíces, lo llevamos a casa y en los siguientes días el olivo estuvo en la UVI de mi balcón lo trajimos medio moribundo a Valencia y durante años permanece en mi casa, el pobre olivo no encontraba su salud y paso unos años con su crónico abatimiento, este año le encontré el sitio en casa donde entra un rayo de luz, y sea erguido ha decidido vivir, hoy le he vito por primera vez unas flores que serán aceitunas en otoño, y me acorde de mi madre y de mi padre, tengo flores y fruto en un olivo que sacamos de la UVI, me acorde los amigos que han salido de esta enfermedad, y de lo importante que es tener un ángel sanitario que crea en la vida como mi madre.

 Elena Garro - Bioy Casares


Una relación entre dos seres excepcionales, un amor casi imposible, no se quién puso más en esta relación, posiblemente los dos Adolfo amaba a Elena Garro, adoraba a Helena Paz porque el amor cerró la puerta entre los dos, a menudo me lo pregunto, como hubiera sido la vida de los dos y especialmente de Elena cuanto tuvo que ver Octavio Paz en el fracasó de este amor que no pudo ser, esos ojos de Adolfo mirando con lágrimas las fotos de Elena, el miedo de Bioy a ser rechazado por Elena, es una historia muy linda os dejó esta carta cargada de mucho amor.


Carta de amor de Adolfo Bioy Casares a Elena Garro
"Mi querida, aquí estoy recorriendo desorientado las tristes galerías del barco y no volví a Víctor Hugo. Sin embargo, te quiero más que a nadie... Desconsolado canto, fuera de tono, Juan Charrasqueado (pensando que no merezco esa letra, que no soy buen gallo, ni siquiera parrandero y jugador) y visito de vez en vez tu fotografía y tu firma en el pasaporte. Extraño las tardes de Víctor Hugo, el té de las seis y con adoración a Helena. Has poblado tanto mi vida en estos tiempos que si cierro los ojos y no pienso en nada aparecen tu imagen y tu voz. Ayer, cuando me dormía, así te vi y te oí de pronto: desperté sobresaltado y quedé muy acongojado, pensando en ti con mucha ternura y también en mí y en cómo vamos perdiendo todo. Te digo esto y en seguida me asusto: en los últimos días estuviste no solamente muy tierna conmigo sino también benévola e indulgente, pero no debo irritarte con melancolía; de todos modos cuando abra el sobre de tu carta (espero, por favor que me escribas) temblaré un poco. Ojalá que no me escribas diciéndome que todo se acabó y que es inútil seguir la correspondencia... Tú sabes que hay muchas cosas que no hicimos y que nos gustaría hacer juntos. Además, recuerda lo bien que nos entendemos cuando estamos juntos... recuerda cómo nos hemos divertido, cómo nos queremos. Y si a veces me pongo un poco sentimental, no te enojes demasiado... Me gustaría ser más inteligente o más certero, escribirte cartas maravillosas. Debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca quise a nadie como te quiero a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me emocionas, que te adoro. Que el mundo sin ti, que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en el futuro. Te beso, mi amor, te pido perdón por mis necedades."