lunes, 23 de febrero de 2026

 Las patatas del huerto de Plauto 


Las patatas nunca se dieron bien en el huerto de Plauto, este año es el tercer intento,  la verdad que las plante con poca fé, mi primera experiencia con la siembra de patatas fue en el desaparecido huerto de mi padre en la Torre como os conté la Dana, arrasó con todo se llevó la hoguera los olivos, y hasta los muros de las acequias, yo comencé mí primera aventura de hortelanos plantando patatas en la Torre, aquella mi primera aventura con la tierra fue un desastre, a pesar de tener el labrador de más aire mi padre que me queria a esperar, yo quería que la cosecha fuera exclusivamente mía, no quería su ayuda mi amor propio y mí ego me jugaron una mala pasada, hice unos caballones desastrosos, pequeños y con más curvas que la carretera del Jardín (Albacete) cuando hicimos el primer riego se fue todo al carajo, aquel año jure no tener otra aventura con la huerta, las patatas hundieron mis ilusiones de hortelano, pero uno nunca debe de pronunciar la palabra jamás.
Hace cuatro años empecé una nueva aventura con la huerta, en el huerto de Plauto o del Perigall, desde luego me negué a plantar patatas, y hacer caballones pero mí trauma con las patatas no lo conocían mis amigos, y yo tengo amigos que me regalan planter de patatas, el año pasado mi amigo Toni Andres me regaló planter de patatas Bolivianas, las plante, y ni una patata, crecieron las plantas muy originales, muy bonitas muy Bolivianas parecían un traje regional, típico de la ciudad de la Paz, insisto plantas muy altas de casi un metro, nada que ver con las patatas normales, y lo dicho ni un solo tubérculo en la tierra, cuándo la azada  derribó "esos árboles" solo encontré raíces, hoy mi amigo y compañero de huerto Manuel que es un Ángel me regaló planter de patatas, y me recomendó hacer caballones, yo no le conté mis traumas con las patatas y con los caballones, planté los tubérculos con muy poca fé, me encomendé a Plauto, y por fin las plante, tal vez la Angelical fé de mi amigo Manuel me he he una mano, tengo poca fé, y como a menudo me dice mi suegra que sea lo que Dios quiera, a lo mejor a la tercera va la vencida y dentro de tres meses recogemos patatas, será un milagro.

 Antonio Machado poeta del sacrificio.


Estoy leyendo las memorias de Federica 
Montseny ella sufrió dos terribles retiradas, la de la guerra civil, y la de la retirada de París, leyendo  su memorias estremecedoras, es difícil no sentir dolor, esto días también coincidía con la desbanda de Málaga, otro genocidio terrible lo que sufrieron estos seres humanos fue espeluznante, Machado iba con su Madre y la familia de su hermano José, pasaron la frontera a pié una odisea don Antonio Machado decía somos unos privilegiados tenemos compañeros que nos amparan, el poeta dejó su maleta con sus poemas y su ligero equipaje bajo la lluvia y las bombas fascistas que hicieron de la retirada un calvario, este domingo de febrero es un día triste, doloroso un día de memoria, para tod@s los que siguen sufriendo las guerras, Gaza. Ucrania.....que la enfermedad del olvido, aunque sea doloroso, no nos llegue nunca.
Hoy 22 de febrero, recordamos a Antonio Machado en el aniversario de su muerte.
Fue el poeta más joven de la generación del 98 y una de las voces más importantes de nuestra literatura. Su poesía, íntima y reflexiva, permanece más vigente que nunca. 
En este post, recorremos algunos de sus versos más memorables.
Desde aquellos primeros recuerdos de infancia en un "patio de Sevilla" hasta el célebre “nunca perseguí la gloria”, llevado a la música por Serrat, sus poemas han quedado grabados en el imaginario colectivo.
Nos despedimos con unos versos de Campos de Castilla:
"Y cuando llegue el día del último viaje
y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,
 me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar."

 

22 de Febrero en Valencia.
Con Antonio Machado en el corazon.
Hoy se cumplen 85 años de la muerte de Antonio Machado, a penas un mes de haber salido a pie al exilio, bajo las bombas Fascistas fue una salida terrible caminando con su madre anciana, no voy a describir aqui la tortura qué fue salir de España, su Madre murió dos días después.
Ambos Antonio Machado y su Madre Ana Ruiz que murió el 25 de febrero tres días después del poeta fueron enterrados en tierra en el cementerio para pobres de la ciudad francesa de Colliure, murió con el corazón roto por la muerte de su hijo. Su madre murió el día de su cumpleaños tenía 85 años, escribia el poeta en una de sus últimas cartas, " Después de un éxodo lamentable, pase la frontera con mi madre, mi hermano José y su esposa en condiciones impeorables" el poeta llevaba un puñado de tierra española en el bolsillo de su gabán, hoy 85 años después recordamos el éxodo de miles de españoles, de mujeres y niños que como el poeta dejaron su vida, en campos de concentración de Francia.
Este año se cumplen 40 años que el ayuntamiento de Valencia dedicó un paseó en esta ciudad está en el jardín de viveros, junto al paseo se coloco un monolito donde cada año hemos estádo un puñado de voluntarios Machadianos leyendo poemas del poeta, el último año qué lo hicimos en grupo fue el 2022, nos llamaron la atención porque no pedimos permiso desde entonces decidíhacerlo solo, y hoy llevamos como todos los años un clavel rojo y unos versos de Don Antonio Machado.
Valencia de fecundas primaveras,
De floridas almunias y arrozales,
Feliz quiero cantarte como eras.
Hoy bajo estás rachas de febrero hemos vuelto a recordar al poeta casi clandestinamente en Valencia, pensando que un país que olvida a sus poetas es un país muy pobre muy ligero de memoria, el olvidó es el mejor aliado de los que quieren un pais embrutecido.
Machado sigue vivo a pesar del olvido de los políticos qué gobiernan, el poeta será siempre memoria viva en está mi ciudad Valencia no faltarán sus versos ningún día del año, y en especial el 22 de Febrero, bajo estos días azules y este sol de la infancia, siempre estará el poeta.
22 de Febrero en Valencia.

Con Antonio Machado en el corazon.
Hoy se cumplen 85 años de la muerte de Antonio Machado, a penas un mes de haber salido a pie al exilio,  bajo las bombas Fascistas fue una salida terrible caminando con su madre anciana, no voy a describir aquí la tortura qué fue salir de España, su Madre murió dos días después.
Ambos Antonio Machado y su Madre Ana Ruiz que murió el 25 de febrero tres días después del poeta fueron enterrados en tierra en el cementerio para pobres de la ciudad francesa de Colliure, murió con el corazón roto por la muerte de su hijo. Su madre murió el día de su cumpleaños tenía 85 años, escribía el poeta en una de sus últimas cartas, " Después de un éxodo lamentable, pase la frontera con mi madre, mi hermano José y su esposa en condiciones impeorables" el poeta llevaba un puñado de tierra española en el bolsillo de su gabán, hoy 85 años después recordamos el éxodo de miles de españoles, de mujeres y niños que como el poeta dejaron su vida, en campos de concentración de Francia.
Este año se cumplen 40 años que el ayuntamiento de Valencia dedicó un paseó en esta ciudad está en el jardín de viveros, junto al paseo se coloco un monolito donde cada año hemos estado un puñado de voluntarios Machadianos leyendo poemas del poeta, el último año qué lo hicimos en grupo fue el 2022, nos llamaron la atención porque no pedimos permiso desde entonces decidí hacerlo solo, y hoy llevamos como todos los años un clavel rojo y unos versos de Don Antonio Machado.
Valencia de fecundas primaveras,
De floridas almunias y arrozales, 
Feliz quiero cantarte como eras.
Hoy bajo estás rachas de febrero hemos vuelto a recordar al poeta casi clandestinamente en Valencia, pensando que un país que olvida a sus poetas es un país muy pobre muy ligero de memoria, el olvidó es el mejor aliado de los que quieren un país embrutecido. 
Machado sigue vivo a pesar del olvido de los políticos qué gobiernan, el poeta será siempre memoria viva en está mi ciudad Valencia no faltarán sus versos ningún día del año, y en especial el 22 de Febrero, bajo estos días azules y este sol de la infancia, siempre estará el poeta.



 

Tarde magnifica recordando a Machado en el aniversario de su muerte,
 
El poeta que amaba está tierra,sus versos y su extraordinaria humanidad nos acompaño está tarde dulce de febrero, juntos un grupo de versos libres,hicimos un correo,y nos bañamos de sol en este jardín de paz.
Aquí lloramos lo que perdimos y cantamos con la esperanza en la garganta,galopamos por la tarde silenciosa,y fuimos con Guiomar de mar a mar,está tarde azul, con sol de la infancia nos emocionó y juntos recuperamos los abrazos perdidos, recordamos la sangre derramada por amor solo por amor.
Derribamos el muro del olvido, porque el olvido solo se puede derrumbar juntos unid@s, con la memoria en el corazón y en la garganta,con palabras y miradas cómplices.
Con la lírica de Ausiàs March, esperamos la noche en el jardín de la amistad, en pie de Paz,con un cielo de porcelana por techo reivindicamos al poeta.
Don Antonio estos claveles estás rosas que dejamos en tu recuerdo son un punto y seguido, porque hoy sigue siendo siempre todavía y mañana seguiremos caminando de tu mano, la mano de la ternura y la verdad.

 

Teruel, mí amor.
Mudéjar para soñar.
Volvemos siempre a sentir la fría serenidad de una ciudad que enamora, la ciudad nos abre las puertas en una mañana primaveral de febrero, la dulce brisa se derrama por el silenció del Mudéjar patrimonio de la humanidad, los 25 metros de la torre de San Pedro levantan su cabeza a un cielo azul, a un sol de la "infancia" la luz pasea por el Andino que como un anillo rodea la piel del Mudéjar perfecto.
Hoy estamos en Mediavales en la ciudad perdida, volvemos en el tiempo y las capas se pasean por la baja edad Media, paseamos como antiguos escríbanos, buscando una piel, un pergamino donde escribir tu nombre Teruel, para hablar de Isabel de Segura, de un beso húmedo, huérfano, un beso perdido que Juan Diego busco en el Sur, en las Navas de Tolosa, donde su espada lloro de ausencia, morir de amor o por amor, juntos para cumplir una promesa que hicieron eterna, ahora escribo con humo, tu nombre Teruel Ciudad de los amantes, y mia también, mí amor por tí existe y será eterno como el mudéjar que nos amparan está tardé primaveral de febrero.
Teruel, mí amor.
Mudéjar para soñar.…
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Teruel, mí amor.
Mudéjar para soñar.

Volvemos siempre a sentir la fría serenidad de una ciudad que enamora, la ciudad nos abre las puertas en una mañana primaveral de febrero, la dulce brisa se derrama por el silenció del Mudéjar patrimonio de la humanidad, los 25 metros de la torre de San Pedro levantan su cabeza a un cielo azul, a un sol de la "infancia" la luz pasea por el Andino que como un anillo rodea la piel del Mudéjar perfecto.
Hoy estamos en Mediavales en la ciudad perdida, volvemos en el tiempo y las capas se pasean por la baja edad Media, paseamos como antiguos escríbanos, buscando una piel, un pergamino donde escribir tu nombre Teruel, para hablar de Isabel de Segura, de un beso húmedo, huérfano, un beso  perdido que Juan Diego busco en el Sur, en las Navas de Tolosa, donde su espada lloro de ausencia, morir de amor o por amor, juntos para cumplir una promesa que hicieron eterna, ahora escribo con humo, tu nombre Teruel Ciudad de los amantes, y mía también, mí amor por tí existe y será eterno como el mudéjar que nos amparan está tardé primaveral de febrero.


    

jueves, 19 de febrero de 2026

 

Conocí a Josefina en 1983 un amor de persona
 
 
después en una Senda del Poeta en Elche conocí a sus hermanas junto con Paco Esteve recitamos poemas de Miguel Hernández acabó de terminar un artículo sobre Josefina para la revista Silvos (puntada a puntada) así bordo la costurera del amor los peces naranjas en el vestido de su hijo, los peces que dibujo Miguel Hernández hoy recordamos JOSEFINA MANRESA MARHUENDA, con este artículo de mi amigo Joan a quien mando un abrazo Hernandiano.
Josefina La mujer necesaria. (Quesada, Jaén, 2-1-1916 – Elche, 18-2-1987).
Josefina Manresa falleció, en Elx (Alacant) el 18 de febrero de 1987, había nacido en el bello pueblo andaluz de Quesada (Jaén), rodeada de olivos. Sus padres Josefina Marhuenda Ruiz y Manolo Manresa Pàmies, habían llegado allí en 1915, procedentes de Cox (Alacant), el padre guardia civil estaba allí destinado.
El 21 de abril de 1927 la familia llega a Orihuela, residiendo en el cuartel de la Casa del Paso. Allí conoce a Miguel Hernández en 1931, y se inicia su noviazgo en 1934, rompe las relaciones seis meses, entre 1935 y 1936, y el 1 de febrero de 1936 lo reanudan hasta su matrimonio por lo civil, en Orihuela, el 9 de marzo de 1937. Fue la compañera, la musa del oriolano y la destinataria de decenas de poemas y más de cuatrocientas cartas.
Su padre tiene un nuevo destino en Elda (Alacant) y allí se traslada la familia, el 21 de abril de 1936 y en esta ciudad es asesinado su padre el 13 de agosto de 1936. Y la familia se traslada a Cox, casa de la abuela de Josefina.
El 19 de diciembre de 1937 nace en Cox el primer hijo de Miguel y Josefina, Manuel Ramón, quien fallece a los diez meses a causa de unas infecciones intestinales. El segundo hijo, Manuel Miguel nacería el 4 de enero de 1939. En enero de 1950 se traslada, con su hijo Manolillo, a la ciudad de las palmeras, la dama y el Misteri , después de la muerte del escritor, en Alacant el 28 de marzo de 1942.
De no haber existido Josefina Manresa, no sabemos que habría pasado con el legado del poeta oriolano, pero si que podemos afirmar, que gracias a ella se ha podido recuperar la vida y obra de su compañero del alma. En 1987 fuimos atravesados por su ausencia pero queda en nuestra memoria las conversaciones con ella y con los compañeros de prisión, guerra y literatura de Miguel Hernández. Constantemente pasaban por su casa ilicitana todos estos testigos hernandianos y se recibían saludos de aquellos que recordaban con cariño al poeta universal: Vicente Aleixandre, José María de Cossio... Josefina vivió en Orihuela, desde 1927 a 1936 los años más felices de su vida; sus primeras amigas, su noviazgo. Tuvo una niñez difícil trabajando en la fábrica de la seda, en varios talleres como sastresa, modista. Su juventud fue trágica rodeada de la muerte de sus seres queridos, abuelos, padre (asesinado en Elda) y madre, después de una larga enfermedad. La muerte de su primer hijo y el fallecimiento por desidia de su marido, Miguel Hernández.
Vivió la soledad, el abandono, la represión de la Dictadura. Después de muchos años viviendo con carencias y sufriendo presiones de todo tipo, en sus últimos años de vida, la imagen de Josefina, la amante y musa inmortal, va cobrando la fortaleza de los elegidos. La herencia del dolor hernandiano -dolor capaz de hundir a muchas personas- fue fielmente recogida por esta mujer, caminando con ella, sus trabajos y sus días, sin desertar jamás del destino. marido.
En su libro "Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández" escribe con amor y dolor detalles desconocidos para los biógrafos del poeta. Nos informa de los seres humanos y del ambiente de Orihuela, y esas aportaciones las hace desde dentro, pues ella lo ha vivido sola y con su Miguel y no desde fuera como lo escriben otros autores. Gracias a Josefina conocemos también anécdotas, historias y relatos que se contaban en Orihuela y podemos recorrer las costumbres, las fiestas, las prácticas religiosas, las formas de hablar, la política, lo social, la gastronomía, el mundo laboral, las viviendas, los vestidos, las calles de Orihuela, cómo era la casa de Miguel de la calle de arriba, en la que vivió el poeta a partir de los tres años. Sus recuerdos han sido de gran valor para que podamos ubicar en aquel tiempo y espacio la biografía y la obra de Miguel Hernández. Por los amigos de Miguel y por él mismo sabemos que éste empezó a interesarse por Josefina antes del primer viaje (1931) a Madrid, en cambio ella nos cuenta en sus memorias que le estuvo pretendiendo desde el año 1933 hasta el 27 de septiembre de 1934. El 20 de enero de 1933 publicó, el oriolano universal, su primer libro "Perito en lunas". Nos cuenta Josefina que "pasaba varias veces por la puerta del taller de la calle Mayor, en Orihuela, donde yo trabajaba de modista... la costumbre que había entonces era no admitir a un chico en seguida". El primer mensaje del enamorado no se lo entregó Fenoll a Josefina, pero el segundo escrito se lo dio el poeta "doblado dos veces y se fue de prisa" contenía la poesía "ser onda, oficio, niña, es de tu pelo" la había escrito a máquina y con la dedicatoria a mano "para ti". Josefina nos va describiendo por donde paseaban en Orihuela, sus conversaciones, sus juegos de palabras, como su noviazgo, su boda de 9 de marzo de 1937, su viaje a Jaén y el sufrimiento en la guerra, su matrimonio, el embarazo y parto de sus dos hijos, la alegría del poeta y la tristeza compartida con la muerte de su primer hijo en 1938, con diez meses. Josefina, gracias a su gran memoria, narra las vivencias del poeta, sus rincones oriolanos, sus lecturas, sus pasiones, sus amistades como dice Concha Zardoya es un "documento vivencial e intrahistórico". Fue la acompañante del poeta y en consecuencia percibió directamente en su propio ser los cambios de pensamiento de Miguel, y antes y después de la muerte del poeta Josefina desarrolló una actividad constante para recuperar los escritos y la memoria de su marido, obteniendo el rico legado hernandiano. Fue una mujer necesaria para que hoy se conozca la vida y obra de nuestro universal paisano.

 

Paz mental
En un mundo embrutecido.
 
 
La vida nos cambia nuestro rumbo, la cotidianidad es un hilo de luz, tan débil y tan fuerte, de pronto nuestros hábitos, nuestra rutina de la que tantas veces huimos, se rompen, basta una noche de insomnio, un pequeño dolor, una gota de fragilidad que se cuela por las grietas de nuestros destino nos sacan de nuestro mundo, las goteras que con los años vamos acumulando va llenando el baso de nuestra resiliencia.
Estamos embrutecidos, lo veo en la parada del autobús, nadie da los buenos días, todos queremos subir el primero atropellando unos a otros, dentro del bus la mayoría van hablando por teléfono, las conversaciones se cruzan, la música, de los "transistores digitales" se hace insufrible, mi silencio interior apenas me sirve de refugio, la ciudad enloquecida de tráfico claxon sonando, yo voy en el 8 al hospital la Fe, voy intentando leer la prensa, leo al filoso Santiago Alba Rico, que me cuenta, que vivimos en un mundo extrañó qué combina del modo más inquietante el ascetismo ideológico con la lujuria tecnológica, ando corto de concentración en esta jungla del 8, me pierdo entre conversaciones de enfermedades raras, y música estruendosa me cuesta centrarme en la lectura, mi vecino de asiento me pregunta "qué dice el periódico hoy, seguro que cuenta mentirás " yo no sé qué responder, me sale un improvisado " me gusta leer" luego de un silencio atronador, me vuelve a preguntar va al hospital, que le pasa, nada respondo voy a cuidar, y usted pregunto,- yo si estoy enfermo me responde tengo muchos años me dice, yo no sé qué responder cuándo hablamos de años últimamente me quedo callado, el 8, el autobús rojo se detiene, llegamos al hospital, nos despedimos.
Ahora desde el cuarto del hospital busco, un poco de descanso, un poco de paz mental para seguir resistiendo, en este mundo extrañó que nos tocó vivir, una luz que nos dé energía, un sopló de esperanza para compartir.