jueves, 30 de abril de 2026

 Elche parada y fonda de una senda poética


Un año más la ciudad de Elche nos abrió sus puertas, la Senda del poeta Miguel Hernández siempre nos regala magníficos territorios, Miguel Hernández que su único premio poético que le otorgaron fue en la ciudad de las palmeras en la noble ciudad de Elche, hoy teníamos una cita en la torre de la Calahorra en el palacio, llevamos muchos años queriendo visitar esta torre convertida en  palacio ahora museo, propiedad del ayuntamiento aquí vivió el Almudin de la ciudad, y aquí estuvo la logia Masónica 149, en el suelo y en los techos nos vigilan  símbolos masónicos, sus dependencias museísticas albergan en este momento obras de Sorolla, Antonio Muñoz Degrain, Cecilio Plat, y gran parte de la obra del Pintor Pedro Ybarra Ruíz un hombre del renacimiento de la ciudad de Elche, arqueólogo. Investigador escritor y pintor, aquí en este museo está parte de su obra.
Por las salas de esta casa por sus cocina, en sus distintos rincones se encuentra la grandeza cultural de una ciudad de una belleza extraordinaria,caminar una mañana de Abril por la ciudad de Elche es un acto poético, la dulce brisa, y el aleteo del palmerar embriagan de poesía nuestras vidas, tomar una cerveza en el mercado nuevo  junto al río Vinalopo, escuchar el canto de los árboles, las voces de las palmeras de los jazmines de las higueras cantando, por qué como decía Miguel Hernández los árboles también canta, hoy hemos escuchado como canta la ciudad de Elche fue un lujo vivirlo.

Lectura en ZAIDIA 

HURACÁN DE VERSOS

 Hay veces en que el alma
 se quiebra como un vaso
Francisco Brines

Para Felicidad Blanc

Espejo de sombras
que agita los recuerdos
en un mar de angustia.

Mujer desolada, de cabello cano
madre de la rosa enferma.

 Hierva joven, recién nacida siempre.

Mujer de luz y sombra,
muchacha de bosques prohibidos,
que deambuló sola 
en las colinas de la soledad.

 Mujer de frutos dulces
que la vida volvió amarga.

 Hija de un tiempo, dé guerra
que destilaba, heridas eternas
en su cuerpo. de plata.

Para ti siempre 
ventanas abiertas
 a la esperanza.

Tu eres casa sin sueño, 
donde regresan siempre
las sombras y tus retoños.

Rosa plateada de melancolía,
mujer de caricias frescas,  
de besos que ardieron en el fuego
de la ausencia.

Cuerpo materno que amo,
Y sufrió sus frutos
 sin un lamento.

Se llamaba Felicidad
 maestra del dolor.
Víctima del desencanto,
saldo su memoria
en un espejo de sombras y olvido.




 La Senda del poeta 2026


Ayer cerramos la Senda del poeta Miguel Hernández como siempre lo hacemos, en el cementerio de Alicante un puñado de Hernandianos y Hernandianas nos abrazamos con el y reivindicamos su figura en pie de Paz, este año el abrazo fue muy especial lo hicimos con un ilustre Hernandiano Paco Esteve que se nos fue por la Senda de los "hortelanos"para no marcharse jamás, abrazados lloramos, cantamos, leímos a Miguel Hernández y sentimos su amor, su compromiso en nuestros corazones, solo por amor vuelan los corazones como los pájaros libres, hay muchos nombres para citar, pero hoy abrazo a todos y todas con Adolfo Celdran el sabio cantautor que ayer nos volvió emocionar caminando por el territorio infinito de Miguel Hernández,  con una resaca de emociones y con toda la esperanza que nos dejó Miguel Hernández, os invitamos a la Senda del año que viene, hasta siempre.

 26 años sin Buero Vallejo
Un día de Abril se nos fue El dramaturgo Buero Vallejo, leyenda del teatro español una vida dedicada al teatro, Burro Vallejo vivió la guerra civil en el hospital de Benicasim donde conoció al poeta Miguel  Hernández, terminada la guerra estuvo preso en el campo de concentración de Soneja (Castellón) después estuvo en la cárcel de donde volvió a encontrarse con el poeta de Orihuela Miguel Hernández, al que dibujo de una manera fantástica, Buero paso ocho meses en la cárcel de Torrijos donde estuvieron encerrados bastantes escritores entre otros Eduardo de Guzmán, su relación con Miguel Hernández en la cárcel le marco,el poeta de Orihuela estuvo presente en su vida, su reconocimiento fue constante, historia de una escalera marcó un antes y despues en el mundo del teatro contemporáneo. 
El 29 de abril de 2000 murió Antonio Buero Vallejo dramaturgo, ganador del Premio Lope de Vega en 1949 y del Premio Cervantes en 1986, cuyas líneas maestras obedecieron al propósito explícito de lograr una síntesis de dos estilos que, en sí mismos, son antagónicos, el realismo y el simbolismo, y que a lo largo de su producción se pueden ver integrados en armonía.
Nacido en Guadalajara en 1916. Su padre era un militar gaditano que enseñaba Cálculo en la Academia de Ingenieros de Guadalajara. Toda su infancia la pasó en la Alcarria, salvo dos años (1927-1929) que vivió en Larache (Marruecos español), donde había sido destinado su padre. Se aficionó a la lectura en la gran biblioteca paterna y también a la música y a la pintura: desde los cuatro años dibujó incansablemente. Su padre lo llevaba habitualmente al teatro y a los nueve años ya dirigía representaciones en un teatrillo de juguete. Estudió Bachillerato en Guadalajara y se despertó su interés por las cuestiones filosóficas, científicas y sociales. En 1932 recibió un premio literario para alumnos de enseñanzas medias. En 1934, la familia se trasladó a Madrid, donde ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, alternando las clases con su asistencia al teatro y la lectura.
Al comenzar la Guerra Civil quiso alistarse como voluntario, pero su padre se lo impidió. Este, militar, fue detenido y fusilado por los republicanos en diciembre de 1936. En 1937 fue llamado a filas, luchando durante la Guerra Civil en el bando republicano. Tras terminar la guerra, permaneció varios años en la cárcel franquista, donde coincidió con Miguel Hernández. En 1949 se dio a conocer (y obtuvo ya el premio Lope de Vega) con Historia de una escalera, que trata de las aspiraciones y frustraciones de los inquilinos de una casa de vecinos del viejo Madrid. La obra causó impacto por su realismo y su contenido social.
En sus primeras obras, Buero Vallejo se propuso desvelar la angustia y soledad en las que se debate la existencia humana, casi siempre en condiciones mediocres, cuando no hostiles. Representativas de esta primera tendencia son la citada Historia de una escalera y Palabras en la arena, ambas de 1949.
En la etapa posterior, particularmente vasta, el autor muestra una tendencia al mito, la leyenda y la fábula, en obras como En la ardiente oscuridad (1950), La tejedora de sueños (1952), Madrugada (1953), Hoy es fiesta (1956), Las cartas boca abajo (1957), La doble historia del doctor Valmy (1964), El tragaluz (1967), Llegada de los dioses (1971), La fundación (1974), Caimán (1981), Diálogo secreto (1984), Lázaro en el laberinto (1986) y Música cercana (1989).
Una poderosa tendencia que anima su teatro es incorporar, convenientemente retocadas, corrientes antiguas del teatro español que han sido desdeñadas. Otro de los ejes de su dramaturgia es la preocupación por la realidad española y el intento de propiciar una reflexión apasionada y serena, rigurosa pero abierta, que abra la conciencia civil al espejo de la historia.
Siguiendo esta línea de interpretación, el crítico Rodríguez Puértolas, al referirse a Las Meninas (1960), ha escrito: "Buero obliga (...) a los espectadores y lectores a entrar, violentamente casi, a través del espejo (...) en el espíritu y los problemas del siglo XVII, pero al propio tiempo, esos espectadores y lectores, como el mismo autor, pertenecen a la España del siglo XX. Los dos mundos, no tan distantes como podría suponerse, se unen así ante la pintura-símbolo". El suyo resulta de este modo un valioso instrumento en la tarea de desbrozar las líneas que unen el pasado con el presente.
Mediante el recurso al simbolismo y a la reflexión histórica, el autor esquivó de paso los rigores de la censura bajo el régimen de Francisco Franco y pudo ver estrenadas sus obras con relativa normalidad. En todo caso, el "posibilismo" defendido y practicado por Buero Vallejo provocó en los años sesenta una áspera polémica con Alfonso Sastre.
Pero no se puede afirmar que los problemas políticos de España no sean abordados en su teatro: por ejemplo, en El tragaluz, donde unos investigadores del siglo XXII reconstruyen con reflectores (procedimiento distanciador con ecos de Bertolt Brecht) los pensamientos y la actuación de una familia española en la posguerra; y en La doble historia del doctor Valmy (1968), estrenada en Inglaterra y prohibida por la censura española hasta 1976, que trata el tema de la tortura y la inconsciencia de los torturadores.
El concierto de San Ovidio (1962) y El sueño de la razón (1970) son otras obras que hablan de esa preocupación por desvelar enigmas que cubren momentos cruciales de la historia española. Buero Vallejo, que luchó contra toda clase de adversidades (particularmente contra la censura) y que nunca abdicó de sus ideas ni de una actitud ética de compromiso con los más débiles, recibió numerosos homenajes a lo largo de su vida. El mundo oficial se rindió ante su talento, y le concedió el Premio Nacional de Teatro (1980) y el Cervantes (1986). Fue también galardonado con el Premio Nacional de las Letras (1996) y con el Premio Max Honorífico (1999).

lunes, 20 de abril de 2026

 El huerto de Plauto
Reencuentro con la tierra.


Después de un mes sin estar en el huerto, cerramos el huerto de invierno en Marzo, un invierno tropical de casi de secano, dejamos la tierra descansar mi padre siempre decía, - Joselito la tierra tiene que descansar necesita oxígeno y reponer fuerzas necesita, las ortigas y a los jamargos, respirar, mí padre que no paraba nunca, siempre decia el labrador el hortelano son los esclavos de la tierra, el nunca se alejaba de su tierra, nunca viajó a ningún lugar, cuando salia de su casa era por algún motivo mayor, la muerte de sus seres queridos y poco mas, mi Madre renegaba y le pedía siempre a mi padre un viaje, fue la época en que empezaron los viajes del IMSERSO mí madre escuchaba a sus vecinas que contaban las maravillas y sentía envidia al final resignada " decía mí marido no puede abandonar el huerto" ella quería ir al norte ver las montañas verdes,  las  vacas pastando en sus laderas en libertad, ella era del secano mas duro y amaba el verde que solo lo vio en tv.
Hoy he vuelto pará preparar el huerto de verano, he abonado la tierra con estiércol de caballos y dispuesto a pasar la " mula mecánica" como recuerdo a mi padre el nunca tuvo una herramienta mecánica, la tierra la trabajo siempre con la azada o con el arado "romano" todo a pulmón.
Siempre que inició el ritual de la nueva cosecha me acuerdo de mis padres, el estiércol las, nuevas semillas, siento la emoción que sentían ellos, para mí es como un nuevo trimestre mejor dicho semestre, está mañana recogí las fresas que le encantaban a mí madre, ella siempre me decía,- Joselito si alguna vez tienes un huerto planta fresas, sus flores son preciosas y su fruto buenísimo, cuantos recuerdos en un día como hoy de inicio de cosecha, si es cierto los recuerdos me agrandan la vida.
Hoy recojo las semillas con la gata Negri de testigo, su paz me dará buena cosecha.

 LUCIÉRNAGAS DE PRIMAVERA.


Hoy hace un mes
que la eternidad,
se lleno,de flores,
a ella la esperaba,
su madre, en el anden
de la estrella.


Juntas caminaron
 por la senda,
de los hortelanos,
rumbo al bosque
frondoso de los abrazos.

Luciérnagas de la primavera
alumbrado mi noche,
mi soledad,sin alas,
sin camino de vuelta.


Las oigo cantar, a lo lejos
en el corral de las flores,
ellas son mi primavera,
mi eterna infancia,
y están en los frutos
que emergen de las flores,
en el pozo donde ahora
arrojo piedras,
para escuchar el eco,
de sus voces, perderme
en los círculos del agua dulce.


Emboscadas,,en esta tierra
vieja y nueva,pronuncian
mi nombre, y son ellas.


Las maestras de las flores
el grarnero de la ternura,
ellas las dos de la mano,
en los pechos de Màgina,
dos amapolas que cantan,
sencillamente eternas.

domingo, 5 de abril de 2026

 Sábado de Gloria con Miguel Hernández.


28 de Marzo 2026 Miguel Hernández se cumplen 84 años de la muerte del poeta del Sacrificio Miguel Hernández este año coincide como hace 84 años con el sábado de pasión el día que dejaron morir al poeta de Orihuela en la cárcel de Alicante lo amortajo Ramón Perez Álvarez el joven anarquistas extraordinario Hernandiano tan olvidado inexplicablemente para mí a pesar de que su testimonio fue vital y su comportamiento ejemplar como otros compañeros de cárcel del poeta que también han caído en el olvido, Ramón  compartía cárcel con su paisano el poeta Miguel Hernández, Ramón que era 8 años más joven murió en 1998, era una persona extraordinaria, autodidactas  como Miguel, como Eusebio  de Oca le hizo aquel dibujos  semi clandestino, el me contaba con lágrimas  en los ojos como fueron aquellos últimos días de Marzo en la cárcel de Alicante , aquella situación le marco de por vida, aquel sábado de Gloria quedo para la historia más triste  de este paisde el día que dejaron morir al poeta Miguel Hernández,  en plena Semana Santa debe recordarse como al poeta lo murieron, lo dejaron morir de la forma más inhumana, quiero recordar hoy  sábado de Gloria, como aquel sábado de 1942, a sus compañeros de Cárcel, y a todos los hernandianos que siguen recordando cada 28 de Marzo, al hijo de la luz,  aqui os dejo un esbozó de la vida del poeta sacadas de mis recuerdos y de mis lecturas especialmente a las biografías de José Jose Luis Ferris  al que agradezco todo su trabajo fantástico,  tanto en las biografías como en la catedral que el dirige.
Miguel Hernández pasó por 13 cárceles vejatorias. 
En Palencia lo dejó tocado una neumonía, en la cárcel de Ocaña se cebó con él una bronquitis, cuando llego al reformatorio de adultos de Alicante ahí ya le estaba esperando el tifus y por último la tuberculosis.  Ya no le entraban más enfermedades en el cuerpo y por mucho que rogaba que lo trasladaran al hospital de tuberculosos de Valencia se lo negaban y lo utilizaron como chantaje, si quería ser tratado en Valencia antes tenía que firmar un documento por el que prohibía la edición en España y América de su obra "Vientos del pueblo"... Miguel Hernández se negó.
Hace dos años, el desalmado alcalde de Madrid fue cómplice de la demolición a martillazos las lápidas con los versos de este grandísimo poeta que estaban instaladas en el cementerio de la Almudena. No se ha enterado el fascismo que no ha nacido quien pueda silenciar la poesía a base de martillazos. Miguel Hernández no se doblegó.
Miguel Hernández se casó dos veces. Sabiéndose en sus últimas horas le hizo llegar un mensaje a su mujer para que acudiera a la cárcel a casarse por la iglesia. Josefina contó que notó que algo raro pasaba porque ya estaban casados desde hacía 5 años y lo que pasaba es que el matrimonio civil, según nuevas órdenes fascistas de la dictadura, ya no era válido. Miguel Hernández, que se moría a chorros,  pensó pues todos los derechos de lo que había escrito, que era lo único que les podía dejar a Josefina y a Manolillo, se perderían. Manolillo era su hijo, el niño de las nanas de la cebolla
La boda religiosa se celebró en la cárcel y esa fue de las últimas veces que Josefina vio a su marido. 27 de marzo, viernes de Dolores para los católicos. Josefina volvía a visitar a Miguel en la cárcel sin Manolillo y el Poeta  entre lágrimas le decía: "lo tenías que haber traído, lo tenías que haber traído”. A las 5:30 de la madrugada del 28 de marzo de 1942 murió Miguel Hernández. Sábado de pasión, en sus últimas horas de vida no lo quisieron atender ni médicos ni enfermeros porque no soportaban el mal olor de la muerte.
Los compañeros encarcelados lo metieron en una caja hecha con cuatro tablas, un féretro de caridad. Lo subieron a un carro de caballos y 5 personas formaron el cortejo camino del cementerio. 
El siguiente guantazo que dieron las autoridades fascistas fue la prohibición de celebrar velatorio en el depósito del cementerio y la razón era tremenda; en 1942 se fusilaba en los muros del cementerio y, claro, no permitían que hubiera testigos así que tuvieron que volver por la mañana. 
Antes de enterrarlo el día 29, a las diez de la mañana, abrieron la caja para verlo por expreso deseo de la familia y los amigos presentes y observaron que tenía los ojos abiertos, los dientes color Azafrán y el cuerpo esquelético. Y con los ojos abiertos fue enterrado, se negaba a dejar de mirar, y nadie consiguió cerrárselos. Eusebio de Oca, minusválido y maestro, le hizo el famoso dibujo  en el sótano, amortajado y con los ojos abiertos.
En el nicho 1009, en la primera fila a ras de suelo, lo enterraron como a un cura, con los pies por delante. Solo a los curas se les enterraba así para tener la cabeza lo más próxima a la cruz… estaban introduciendo el féretro de Miguel Hernández en el nicho cuando el hermano de Ramón Sijé  gritaba”¡Así Noooo!” “¡Qué lo estáis metiendo por los pies!” … Lo que se estaría riendo Miguel con la escena… Miguel no hubiera querido cruz en la lápida pero se la pusieron  por el artículo 33 del franquismo.
Josefina Manresa ni siquiera tenía dinero para una lápida y fue un amigo, el pintor Miguel Abad, el que se gastó 700 pesetas en una lápida en la que solo ponía Miguel Hernández poeta.
Cuando Vicente Aleixandre visitó el nicho 1099 dejó la nota, decía:
tú el puro y verdadero tú,
el más real de todos, tú
 el no desaparecido.
Faltaban más desgracias para Josefina Manresa porque en 1984 murió Manuel, su único hijo. Ya estábamos en democracia y el ayuntamiento de Alicante, que durante la dictadura no había parado de ofender constantemente la memoria de Miguel Hernández(lo mismo que hace ahora el alcalde de Madrid, Martínez el de los martillazos) quería que no se tocara el nicho del poeta y ofreció otro nicho para el hijo. Josefina Manresa dijo que de eso nada, que su hijo tenía que estar con su padre... la familia terminó de reunirse en 1987 cuándo murió Josefina Manresa. Se preparó una magnífica tumba para el más grande de los poetas que ha dado este país. Junto a la tumba un buzón...y allí dice:
 Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté
 escríbeme a la tierra 
que yo te escribiré…
Eterno Miguel Hernández, el poeta del pueblo, que nunca cerró los ojos.