MIGUEL HERNÁNDEZ EL CANTO DE LA HIGUERA (2)
Me sorprendió cuando leí a Octavio Paz en ese libro, LAS PERAS AL OLMO que apenas dedicada unas líneas para hablar del extraordinario poeta de Orihuela, me dolió que OCTAVIO apenas le dedicara un folio, para contar lo que fue un encuentro único fantástico, después ese mismo año se vieron en MADRID en” ruinas “ en octubre Paris en el Molino ROJO junto a León Felipe y Bertuca junto a Elena Garro que adoraba a MIGUEL, ese encuentro en octubre de 1937 en Paris , Miguel Hernandez recién llegado de la URSS de vuelta a las trincheras hizo escala en parís donde apenas estuvo unos días, Octavio Paz, y León Felipe no paraban de interrogar a MIGUEL HERNANDEZ el poeta no abrió la boca, Bertuca la esposa de León Felipe, y Elena Garro la mujer de Octavio Paz increparon a sus maridos, pero los dos poetas no cesaban de increpar a MIGUEL, León Felipe especialmente, no paraba de preguntar una y otra vez “ bueno chico como es aquello ¿Cómo es aquello? Como se vive en la URSS, Elena alzo la voz enfadada “ya está bien dejar tranquilo a Miguel”, Octavio y LEON continuaban preguntando “como es aquello” Elena ahora grito” basta dejarlo en Paz “MIGUEL vuelve a España mañana “es fácil decirlo, pero duro de hacer ninguno de nosotros somos capaces de volver a España, MIGUEL vuelve a la España hambrienta que pierde a sus mejores gentes en el frente, vuelve a la trinchera donde la vida no vale nada.
A si fue MIGUEL HERNANDEZ volvió a Orihuela después de un largo viaje, con varias paradas en ciudades Europeas una de ellas la antes citada en Paris, en la URRS el poeta durante septiembre de 1937 visito las ciudades de Leningrado, Kiev, Moscú, Járkov, en octubre de 1937 en su vuelta a España el poeta no era el mismo, algo similar le paso a otro compañero de viaje de Miguel Hernandez, el extraordinario dramaturgo Cipriano De Rivas Cherif, que como Miguel también sufrió las cárceles del franquismo, aunque con mejor suerte, Cipriano recorrió 15 cárceles antes de salir 1947 para exiliarse a México para no volver nunca, falleció en diciembre de 1967 fue enterrado en México en el Panteón Español, Cipriano además de dramaturgo, fue poeta y traductor, un extraordinario compañero de viaje del poeta Miguel Hernandez lastima que no exista información de ese mes que pasaron juntos el poeta y el dramaturgo en la URSS, me quiero imaginar a ambos hablando de poesía y teatro.
Octavio Paz contaba en su libro LAS PERAS DEL OLMO que Miguel Hernández “cantaba con su voz de bajo y su cantar era como si los árboles cantara. Como si un solo árbol, el árbol de una España naciente y milenaria, empezara a cantar de nuevo sus canciones” la voz de Miguel era olivo, encina, limonero, naranjo, y sobre todo higuera, la higuera de la calle de San JUAN, dicen que las monjas Clarisas escuchaban a la hora de maitines, la voz del poeta, pero Miguel Hernandez no estaba en Orihuela, el canto emergía entre las hojas de la higuera, ascendía por las laderas del monte San MIGUEL, se oían los versos del poeta de aquel Huerto Mio, “ Yo, dios y adán, que lo cultivo y riego” aquí junto la higuera del huerto pasa la vida, me han contado que en las noche de luna llena a finales de MARZO entre las hojas de la higuera de la casa se escucha un canto “ para la libertad sangro lucho pervivo” también se dice que a finales de OCTUBRE se escuchan los versos “ carne de yugo a nacido más humillada que bella” no se si la voz de MIGUEL HERNANDEZ era de bajo o de tenor, solo sé que era y será por siempre la voz de un pueblo que grita dejarme la “ la esperanza”.