lunes, 13 de julio de 2026

 Llueve en el huerto de Plauto 

" tras una mínima tormenta. algo es algo"



El verano este año,  en mi país pequeño, está siendo muy particular, para mí muy bueno, llevo dos sábados con unas lluvias fantásticas,  mágicas cada sabado llegan las magas de la lluvia y nos visitan.
En la península de casas vacías, el extraordinario libro de  mi paisano David Ucles,   pasaban cosas como en mí huerto de Plauto,  en Jandula en 1936 llovió todo un mes desde finales de junio hasta el 18 de julio, el día que comenzó la guerra más terrible qué a tenido la península Ibérica, el exterminio premeditado del golpistas Francisco Franco qué sembró los campos de odio y sangre, " las tórtolas de sal" que llegaron a Jandula con  vientos de sangre, la realidad se hizo mágica, bajo el imperio del odio,  ya no llovió más en Jandula, la sequedad dio paso a 40 años de hambre, le contaba yo esto esta mañana a mi padre, que sentado junto a Plauto bajo la morera azul, los dos hablaban de los veranos en el melonar de Peri,
ambos desnudos disfrutaban del agua que corría por sus cuerpos de sabios, sus pies regaban la hierbaluisa, del huerto del terapeuta , el planeta sigue en guerra, Gaza, Ucrania, la guerra del hambre que año tras año continúan, a pesar de los donativos que ambos ponen en una hucha de arcilla, y que recogen cada diciembre por pascua unos  tiernos negritos mofletudos, acompañados de unos señores rubios blancos muy blancos.
Hoy 13 de julio llovía a mares en el huerto de Plauto yo no quise interrumpir la conversación de los sabios y me puse a labrar, desnudó sintiendo el agua caer desdé mi cabeza a mis raíces, hablaba con la berenjena que dejó esquelética la malvada Calabaza, reconozco que la salve de milagro in extremis porque una enorme trompeta amarilla ya engullía a la noble berenjena blanca, pude salvar algunos tallos de aquellas garras no sin llevarme  yo también algún mordisco, hoy bajo está lluvia torrencial, este mar de agua he ido a la compostera y ya no está el inmenso cadáver verde que yo deposite, no se que esta pasando espero que la península esté en pie de paz siempre, y que este regalo de agua, lluvia mansa de Verano casi milagrosa que da de beber a todos los duendes del huerto de Plauto, agua dulce que sacia la sed de un planeta en guerra. 

 Carcasona y Narbona 


Paseando por el Sur de Francia 
Caminar por lugares tan cercanos y al mismo tiempo tan lejos, durante muchos años yo sin salir de la península conocía con detalle estás tierras cuantos exiliados de España recorrieron estás tierras huyendo de una muerte segura perseguidos por el fascismo, primero por los vencedores de un golpe de estado, y más tarde apenas dos años por los Nazis alemanes, Carcasona y Narbona son dos ciudades fantásticas, Carcasona patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1997 
Tenía pendiente conocer esta ciudad, por fin llegó el momento, me contaron que se conserva un museo de lo que fue una de las primeras escuelas públicas fundadas en 1882, que envidia casi 150 años de escuela pública laica, se dice muy pronto, un buen amigo profesor francés me habló hace tiempo de esa escuela, de ese tipo de enseñanza amparado en la solidaridad la fraternidad, la libertad hoy sentado en unos de los pupitres escribiendo con plumín y tinta en un folio, envidiaba a un pueblo como este, yo no fui a la escuela y no fue por falta de ganas, sentí envidia de estás aulas con tanta luz, cerré los ojos y oía cantar a esos chicos del coro, hoy una profesora francesa me pidió que escribiera en un pergamino unas palabras para la escuela, y aquí dejo mis palabras " por una escuela pública, de calidad laica, universal con los principios de la república una escuela solidaria , con la fraternidad y la libertad que merecen pueblos solidarios, la escuela como herramienta contra el embrutecimiento, me encantó una ciudad que tiene un museo vivo dedicado a la escuela.
Hoy las emociones se derrama después de saborear una buena hoya de "casole" abandonamos Carcasona, para visitar Narbona un día extraordinario de julio reivindicando la escuela y los maestros como única manera de salvarnos del embrutecimiento.
Aquí os dejo un pequeño recorrido fotográfico por estas dos ciudades del Sur de Francia lugares para visitar siempre.

 Mañana con la maestra de las flores en Tossa de Mar


Volver a Tossa es volver a mí infancia, es volver a un tiempo irrepetible que los separo la vida la distancia, dos amigas que eran como hermanas, mi madre y mi tía memoria viva con la que crecí, dos mujeres que paseaban joviales por el paseo de Baeza, cuando el paseo de la estrella tenía una hermosa arboleda, ahora todo ha desaparecido el paseo ya no tiene ese encanto de sombras, que en los veranos tórridos apaciguaba el calor, hoy he vuelto va Tossa a ver a mi tía que es puro amor, catedrática del cariño, hoy la memoria me ha llevado a los años de la posguerra cuando miles de Baezanos salieron de Baeza huyendo del hambre, entre otros mi tía, mi madre, caminando por las calles de la ciudad del mar, amurallada pensando como sería Tossa de Mar en aquellos años, he recordado aquellas, maletas de cartón atadas con una cuerda de pita, ligeros de equipaje, aquellos días eternos de viaje en los trenes borregueros del Franquismo, pocas personas extraordinarias, quedan que nos puedan contar  aquellos años durísimos, yo tengo la suerte de poder contar con la memoria de mi tía que a sus 90 y tantos sigue tan lucida, tan extraordinaria  mente cariñosa, yo le debo mucho a mí familia, ellos me enseñaron la humildad y el vivir en no queja hoy he vuelto a oír mi nombre Joselito,  de los labios de mi tía he vuelto a mí Baeza la ciudad que me vio crecer, y he vuelto a la ciudad del Mar Tossa que no olvidaré jamás. 

 CARTA DE MIGUEL HERNÁNDEZ A JOSEFINA MANRESA (1938)


Aquí, en el Ebro, los grillos cantan a la luna y a las balas fugaces, y me tarda ya el devorarnos.
Sueño a mi morena de moreno todo, y al niño de mi niña y mío que rodea tu vientre.
La lucha no durará, o esta guerra al menos. Y vencedor o vencido, muerto o vivo, volveré para hundirme en tu regazo de mujer madre esposa.
Querrán quitarme la vida, y puede que maten mi cuerpo; Pero aún así perderán, pues mi vida está contigo y en el que contigo vive.
Si me quieres escribir, si te dicen que caí....ya sabes mi paradero

 Miguel Poveda el duende ( en una noche sin Luna)


El duende dice que es una emoción que se puede compartir, una emoción de arte de sentimientos que nos hace vibrar, esta noche de verano tropical, en el jardín de mis días, a llegado el duende para cantar a los árboles a las rosas de noche, a los girasoles Mexicanos. La voz emerge de la garganta  del duende, abre las alamedas del paraíso, y mis sentidos, hoy me convocó el cante,  se abrió la vida con las canciones populares de un pueblo recogidas por Federico García Lorca, luego llegó una reivindicación por un planeta más humanos,  la canción del padre nos empatizo con un planeta  más cercano a la vida, después fue el momento de visibilizar y solidarizarse con movimiento LGTBl con una historia estremecedoras, escuchamos la oda de Walt Wiman y viajamos a Nueva York en 1929.
Paseamos por la copla y pusimos la sillita en la calle para a la fresca cantar la rumbas amorosas de nuestras vidas.
Luego llegó el flamenco los cantes de Jerez las Malagueñas, las bulerías de Cádiz todo en un repertorio de seguidillas y cantes olvidados, y cómo colofón la leyenda del tiempo para acercarnos a Camarón y a Federico García Lorca ( nadie puede echar semillas en el corazón del Tiempo ) para cerrar con aquel cante reivindicativo del Lebrijano ( dame la libertad) fue una noche mágica una noche para guardar en el corazón solo fui a ver Poveda hoy de resaca del Duende aún crece en mi garganta palabras, como tiempo, libertad amor la copla, el cante como herramienta para una vida más humana, viva Miguel Poveda que ayer me llevó a mi infancia,a mis recuerdos, a unas alamedas de la ternura que agrandan mi vida.

 Peratallada y Pals un regalo para los sentidos.


El patrimonio cultural de este país nuestro es extraordinario, la literatura, las artes, el paisaje y los pueblos los pueblos del norte de la "Bisbal" son un ejemplo palpable de la riqueza cultural de este país, pueblos que inspiraron a poetas, a escritores pintores novelistas como Josep Pla, se inspiraron en estás tierras, hoy madrugamos para caminar por las calles de estos dos pueblos fantásticos de Girona su piedra tallada, su torre circular donde se divisa el mediterráneo y se pueden ver hasta las islas de Melles un paisaje impresionante para contemplar siempre.
La agricultura polivalente los olivos,el maíz, el trigo, la vida, el arroz y hasta chufa, se cultivan en estás tierras riquísimas de la comarca de la Bisbal el turismo de interior es uno de sus recursos un turismo hasta hora sostenible, pasear por las calles de estos pueblos es un regalo para nuestros sentidos, " a los pies de las murallas frente un bosque de romageras se  contempla el mediterráneo" en la plaza de San Pedro  sentado en un banco he sentido la presencia del gran Josep Pla, es buena la vida, es fantástico vivir.

 La floración de Brihuega. 


El jardín de la Alcarria 


Llegamos a Brihuega en otoño en una tarde magnífica  de lluvia a pesar de que algunos no les guste la lluvia yo soy un enamorado del agua que cae del cielo, me enamora la lluvia fina, pero también me encanta ver jarrear el cielo, me encanta ver llover y mojarme, salir a la lluvia como dice la canción.
Cuando llegamos en Otoño al jardín de la Alcarria un paisano nos agradeció que viniéramos en esas fechas ,cuando las calles de estos hermosos pueblos están desérticas  los vecinos  agradecen que alguien se acuerde de ellos, yo recomiendo viajar en Otoño en la Alcarria hay muchos pueblos vacíos, no es el caso de Brihuega, estos días he visitado pueblos qué solo tienen habitantes en estas fechas en verano, es muy triste la despoblación, el abandono de la España rural lo denunciamos siempre este país que abandona sus zonas agrícolas, pueblos de una riqueza cultural abandonados, que encima las administraciones les piden a sus vecinos que se reinventen,  lugares olvidados dónde solo quedan los mayores, y alguna que otra familia que deciden quedarse en su tierra, esos son para mi los imprescindibles.
Este mes de julio cumplí mi promesa y vine a ver a mi amigo artesano, el hace cestitos, de lavanda y pinta camisetas fantásticas, el no me recordaba, y seguro que no me esperaba, me miro fijamente, y me dijo tu eres el poeta, el aprendiz de poeta le respondí yo, nos abrazamos, hoy con las calles llenas de gentes plena floración de la lavanda, el me dijo riéndose socarronamente, hoy no eres un poeta, eres un turista.
Las calles de Brihuega con adornos fantásticos invitan a callejear, pero la primera visita obligada es ir a los campos de Lavanda contratar una guía oficial que hacen precios muy asequibles y perderse en sus campos ir sin prisa, y respirar el aroma de sus campos pasear lentamente sin prisa por unos paisajes mágicos, donde durante todo el mes de Julio se hacen actividades culturales de todo tipo, conciertos, presentaciones de libros, yoga, en fin un lugar muy especial para el arte, para disfrutar de la cultura