lunes, 2 de noviembre de 2026

 

 

 

LORQUEANDO  CON CIPRIANO RIVAS CHERIF

 En 1930 Rivas y Xirgu lograron la concesión por cinco años del Teatro ESPAÑOL.


    Lorca fue el gran beneficiario de esa unión el 24 de diciembre  de 1930 se estrenó  LA ZAPATERA PRODIGIOSA,que se estrenaba como obra alternativa. La acogida de esa obra fue muy favorable y la obra queda incluida en el programa del Teatro Español en los años siguientes, el Teatro  Español recibió a la Barraca el 24 de diciembre de 1934 para estrenar Yerma bajo la dirección de Rivas Cherif la obra se ve envuelta en el clima de tensión política
Mientras Federico y terminado el verano se incorpora a su trabajo teatral  La zapatera prodigiosa se estrena en el teatro Español de madrid, por la compañía de Margarita Xirgu dirigida por el director teatral Cipriano Rivas Cherif, una versión para teatro de cámara, una obra experimental, estrenada el día de  nochebuena, en Madrid.
Quisiera recordar aquí aunque sea brevemente( recomiendo recordar la vida del director teatral, la figura de Cipriano Rivas) que enseñó a Federico mucho de los conocimientos que él tenía del teatro,la puesta en escena y el trabajo de los actores, Cipriano De Rivas también fue víctima del fascismo y encarcelado durante años,murió en el exilio,en México en 1967. 

 

 

 

AMIGOS HERNANDIANOS.

 

 Tengo la gran suerte de compartir pasión y compromiso con muchos escritor@s de esta tierra que vio nacer al  poeta eterno Miguel Hernández,el nos agrando la vida y el compromiso,nos hizo ver que el apoyó mutuo es la única bandera para vivir y para resistir.
      «compañero del alma compañero» esta mañana de domingo bajo una garrofera en fruto,a la sombra de un árbol eterno leo la prensa de este día de los difuntos,en la trinchera de las emociones recuerdo a Miguel Hernández en las palabras de Alfons Cervera y recuerdo todo el cariño que me dan en la prensa escrita nombres como José Luis Ferris, Juanjo Millas,y el mismo Alfons Cervera pura memoria de un tiempo amarillo,recordar a Miguel Hernández es volver a vivir en poesía,a perderse en el silbo del ahí,a perderse entre alas de palmeras recordando siempre al hombre,a la carne de yugo y al hambre que hoy domingo de noviembre sigue presente bajo los puentes de un rio sin agua,gracias Alfons por ser el escritor de la memoria de los recuerdos,gracias Hernandianos por llevar siempre la luz de Miguel Hernández poeta del amor,gracias muchas gracias a tod@s las hernadianas de corazon. 

 La lluvia en el huerto de Plauto


Hoy Plauto no madrugo el veterano dramaturgo romano estuvo toda la noche trabajando en una tragicomedia con fondo político, la clase política en estos tiempos dan miedo y risa, algunos les cuesta un mundo articular tres frases seguidas, sus neuronas solo las utilizan para el insulto ruin y amenazador, es cierto que algunos políticos dan risa, pero no sirven ni para la comedia, ya es triste.
Hoy llueve en el huerto los hortelanos están contentos, cosa rara,  ya es complicado ver aún hortelano contento siempre andan en el territorio de la queja, siempre quieren más, como la sociedad misma,  nadie está contento con lo que tiene siempre quieren más pocos se mueven en el territorio de dar gracias, cuanto nos cuesta dar las gracias a la vida.
La lluvia cae tranquila suavemente, las aves buscan su nido, que en la intemperie   llueve, las plantas recién nacidas abren sus bocas, las alcachofas aletean, y las acelgas rojas se bañan, en agua pura, la tierra abre sus entrañas, comienza el ciclo de invierno, fantástico labrador cantaba el poeta de guardia Don Antonio Machado,  la pureza del huerto invade mis sentidos huele a tierra mojada que es el olor de mi infancia, el olor de la alegría del labrador de más aire, llueve tras los cristales de mi casa mientras escribo estás líneas, llueve Paz que falta le hace a este mundo polarizado siempre en guerra, llueve en el huerto de Plauto y soy Feliz. 

viernes, 30 de octubre de 2026

 

MIGUEL HERNÁNDEZ 
 
116 AÑOS DE PRESENCIA. 
 
 
En el día del aniversario del poeta ( mas puro y verdadero) las mujeres que agrandaron la vida de Miguel Hernández.
(HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA)
Las voces de tu recuerdo nos atrapan y sigo teniendo una querencia por acento, dicen que
creciste con el SIGLO DE ORO en tu morral, dicen que tu amor era como un rayo que no cesa
un amor platónico (MARIA CEGARRA) otro amor torrencial (MARUJA MAYO) y el gran amor de
tus huesos (JOSEFINA MANRRESA).
Yo que este año camine contigo con tus mujeres en mi retina, con tu vecina y tu
adolescencia cuando llego la hora del amor Carmen Samper (La Calabasica) la costurera de tu
calle tan bella como ingrata, que te hizo sufrir los primeros desvelos por amor.
Y de amor de otro amor el de madre para caminar, por la infancia para andar por la calle de”
arriba” y perderse entre lebrillos el pozo y la higuera.
“Voy a coger la punta de la hebra
del camino”
Caminando por la senda de la madre del poeta Concesión Gilabert Giner natural de
Radovan segunda mujer del padre de Miguel Hernández coincidencias de la vida fue el mismo
caso de la madre de Lorca, Vicenta Lorca Romero, maestra de Fuente Vaqueros la madre de
MIGUEL apenas si tubo estudios, Concheta apenas sabia escribir sacada de un entorno rural
una aldea pequeña cercana a Orihuela (Redovan) ella con ese marido bastante “autoritario”.
Ella siempre tuvo complejo de inferioridad ella fue la mujer más importante en la vida
de Miguel Hernández, su padre el de Concheta como el de Miguel era tratante de ganado, ella
era “morena, color atenazado como los gitanos” Miguel las llamaba las “gitanas oscuras “de
poca salud, Concheta lucho consigo mismo “depresiones postparto” que en aquellos tiempos
se trataba como una debilidad, tuvo cuatros hijos y numerosos abortos.
Madre que fue una luchadora, protectora, muy reflejada en la poesía de Miguel
Hernández, en la prosa y sobre todo en las cartas, sugiero releer el poema- SONREIRME.

martes, 27 de octubre de 2026

 EL HORTELANO EN EL AULA
DESDE MI HUERTO DE PLAUTO.


Hace unos días una profesora de lengua  de instituto me decía  que en clase leyendo a Miguel Hernández  y en concreto la elegía a Ramón Sije, después de una lectura coral  de los versos del poeta pastor, un chico levanto la mano y pregunto ¿profe que es un hortelano? Cuando la profesora me lo contaba, yo estaba bajo la sombra de mi huerto de Plauto, la profesora lo explicaba como una más,  de las muchas anécdotas  que pasan en el aula, una anécdota simpática, porque hay otras experiencias del aula que están muy cerca de la violencia otro día hablaremos de la violencia en las aulas que es un tema espeluznante y que yo no veo solución.
Yo antes de ir a la escuela, en mi niñez ya me hacía preguntas muy sencillas que incomodaban mucho a mis abuelos, ellos  fueron mis primeros maestro, en  mi infancia estar escolarizado  era  un lujo que muchas familias no podían tener y no por el precio de la escuela era por que cuando tenias diez años tenias que trabajar para ayudar a la economía familiar, ¿carne de yugo que decía el poeta?.
  Los últimos años el aula ha estado muy alejada de la vida, de lo que pasa en la calle, o  no según se quiera ver alguien ha dicho que lo que pasa en las aulas es el reflejo de lo que pasa en las familias por ejemplo, en fin siempre tenemos pendiente el tema de la educación y siempre lo dejamos para otro momento para la educación y la cultura nunca llega el momento.
Mi opinión es que si que hace años que estamos muy lejos  del aula los mayores y los niños muy lejos de la vida, es supongo  un tema que se acentúa mas en las ciudades en las grandes y pequeñas ciudades,  todos sabemos que hay pueblos que se han convertido también en grandes urbes, donde sus moradores  no tienen tiempo para nada, y los entiendo porque el mundo laboral es una jungla y cuantos padres  hemos estado alejados de la educación de nuestros hijos, yo  me incluyo,  quien podía pedir permiso a la empresa para asistir a una reunión escolar, cuantos padres nos olvidamos de la educación de los hijos que delegamos en los profesores eludiendo nuestra responsabilidad, y aquí  entono el mea culpa, toda mí aportación a la educación de mis hijos fue ayudarle alguna vez con los deberes,  mi aportación sobre la educación de mis hijos sobre el campo y la naturaleza fue mandarlos una semana  a una granja escuela, que no eran nada baratas por cierto,  y recuerdo que muchos niños se quedaban sin ir a esas aulas, a esas granjas escuelas muchos chicos  porque su padres no podían pagarlas.
En mi huerto de Plauto  por fortuna hay niñ@s , las familias más jóvenes han decidido con buen criterio que sus hijos vengan a la huerta, y da mucha alegría verlos, algunos corretean detrás de los gatos, y eso me lleva de nuevo a mi infancia,  a las preguntas sencillas, que yo le hacía a mi abuelo por ejemplo ,-¿ cómo se lavan la cara los gatos, o porque no ponen huevos los felinos, porque solo lo ponen las gallinas huevos, porque el gallo no pone huevos ?.
 Hoy veo a padres y madres, qué enseñan a plantar a sus pequeños sus  primeras siembras, y ellos con mimo  echan las semillas en un pequeño agujero, donde en unos días crecerán una planta, los veo regar la siembra y me emociona renace en mi esperanzas perdidas, y creo como decía el poeta que todo no está perdido.
Ayer una niña en el huerto  me preguntaba porque se entierra la tierra, por que tapaba las semillas con un pequeño manto de tierra de lombriz, me quede desarmado sin saber que decir,” porque se entierra la tierra” me acorde de mis compañeros de clase de guiones, hace muy poco un grupo de escritores amateur compañeros de un taller de escritura, creamos un grupo que le llamamos “comando preguntas” y hoy  pese que nada como un niño para preguntar, nada como ellos para demostrarnos que no sabemos nada, necesitamos preguntas  muchas preguntas de niñ@s, muchas miradas de niños para seguir creyendo en la esperanza perdida.


viernes, 23 de octubre de 2026

 La bola negra 
( Llorando de amor en el cine )


Cuando el cine es arte compromiso, amor, memoria, las emociones se derraman por el territorio de la vida,  por algún lugar del alma, que nunca transite. 
Yo he llorado algunas veces en el cine, la ultima vez que lloré fue viendo la pelicula el maestro que prometió ver el Mar, lo recuerdo perfectamente, es cierto que yo somatizo mucho lo que veo, lo que escucho, vamos que las emociones me llevan a las lágrimas, últimamente me cuesta bastante llorar, se ve que mi alma sufre sequía, ayer fui a ver la Bola Negra la película de Federico García Lorca, si,  sin duda esta obra de arte pertenece al poeta del amor a Lorca, yo fui llorado de casa a la sala del cine pero se ve que no lo bastante.
Mi vida sin Lorca no la entiendo llegue al poeta de Granada en el internado donde pase mi infancia en aquel " campo de concentración" donde sufrí abusos, falta de libertad, donde pase mucho miedo, en aquel lugar lloré amargamente muchas noches en la litera helada dela segunda planta, en ese internado en una biblioteca clandestina descubrí el Romancero Gitano, las impresiones y Paisajes en aquel lugar descubrí la poesía de Lorca que ya no me abandonó jamás.
Sentado en mi butaca contemplando está obra de Arte coral,que han hecho un grupo amplio de creadores de este país los Javis, mi paisano Alberto Conejero al que admiro de hace muchos años, un equipo de actores y actrices fantásticos tod@s,  trabajando juntos como en aquella Barraca qué llevo el teatro a todos los pueblos de España de la mano de Federico García Lorca, del gran Ricardo Ugarte, con Rafael Ramírez Ranpun como uno más de esa Barraca qué agrandó la vida de muchos pueblos olvidados de España.
Es imposible no emocionarse, no empatizar con esta obra de Arte cinematográfica, de nuestro cine tan criminalizado, por el embrutecimiento que quieren gobernar este país nuestro, ojalá que  la buena gente no lo permita con sus votos.
Ayer Alberto Conejero emocionado nos abría el alma de Federico y volvimos a llorar de amor, aquí lloramos tod@s de amor con esta obra de arte que se llama LA BOLA NEGRA.

 Las ortigas y los años del hambre 
Desde el huerto de Plauto.


Cuando terminó la guerra, mi padre tenía 13 años, entonces comenzaron otras guerras, tan terribles o mas que los bombardeos, se cambió las trincheras por el paredón,  comenzó otra guerra la del hambre, tan terrible como las bombas,  era tener hambre, mí madre me decía "yo no pasé hambre pero cuando llegaba a la casa un chusco de pan duró era una fiesta" mi  madre tenía 9 años y a esa edad ya era carne de yugo que cantaba el poeta Miguel Hernández, mí abuela cuando terminó la guerra tenía tres hijos, un hermano asesinado en el paredón del cementerio de Baeza ,un marido en un campo de concentración de Castellón, mi abuela me contaba "salíamos al campo" para buscar algo para comer y no había nada, volvíamos con unas ortigas para hacer sopa, o una tortilla si las dos gallinas ponían huevos porque hasta las gallinas pasaban hambre, en la posguerra.
Hoy quitando las primeras hierbas después de una Dana buena Alice, que nos dejó dulces lluvias hace unas semanas,  hoy he recogido las pequeñas ortigas que encontré entre los surcos, las cojo con las manos desnudas, me gustan cómo se defienden las plantas pinchado en la piel, siento que tienen vida, cuándo enrojecen mis manos, ahora la estoy haciendo para comer una tortilla de ortigas del huerto de Plauto, en estas fechas de aniversario quiero estar cerca de mí padre, ahora veo los niños escuálidos muertos de hambre de la guerra de Gaza, veo los edificios hundidos por los bombardeos de Israel,  recuerdo a mi padre con 13 años al final de la guerra, muerto de hambre, buscando algo para llevarse a la boca, " no habéis querido oír el llanto de los niños pidiendo pan".
Mí abuela me contaba que cuando empezaron los años del hambre no había nada, ni un coscorrón de pan duró para echarse a la boca.
Esto lo recuerdo mientras saboreó una tortilla de ortigas del huerto de Plauto, hechos con huevos de una gallina sobre alimentas para que den más producción. 
Ahora releo a Miguel Hernández, mientras recuerdo a mí padre el labrador de mas aire, qué se fue en estas fechas, para no marcharse nunca, ahora recuerdo sus palabras "Joselito si tienes un huerto nunca pasarás hambre" y aquí estoy alimentándome con ortigas recogidas está mañana entre los surcos del huerto de Plauto.