viernes, 3 de julio de 2026

 LORQUEANDO EN LA CIUDAD


Después de una cena teatral camino llorando “on-line” como si llevara duendes en el bolsillo digital. Son las cuatro de la madrugada de un verano viral, el calor aprieta en la noche insomne y hasta mis latidos sudan en la tórrida Toledana, camino por los arrabales de la ciudad vieja, con el barbijo en el corazón, y en el alma toda la pasión de una noche donde la poesía se derramaba en la plaza del Carmen, poesía, teatro, filosofía y una pasión eterna que nos agranda la vida.
 El calor aprieta y la noche en el mar es mas suave, y hacia la estela plateada vuelan mis pasos, camino sobre el acero caliente de los raíles en los arrabales del mar se oye el cante de los gitanos de las casitas rosadas, la guitarra se derrama en la noche y las palmas reverberan en  la espuma de una orilla sin agua, me llega también la voz de  la voz de Federico García Lorca, que recita en este paisaje con tumbas la danza de la muerte.
 Cerca Luis Buñuel busca el plano imperfecto de un travestido vocinglero. Dalí salpica sus pinceles sobre el rosa mustio de unas paredes cansadas de ver, Gala baila la danza del fuego desnuda con la carne marchita gira, y aprieta sus caderas contra un moreno de Sacramonte que la guía con un taconeo polvoriento.
 Federico vuelve a gritar en voz baja su canto triste a los asesinos de palomas, a los enemigos de la mujer, a ellos los invita a purificarse en la hoguera de San Juan.
  Yo sigo caminando hacia el mar buscando el coral de las tinieblas, mientras los coches de agua negra queman goma de alambres, no se si lo vi esta noche si fue los ardores del vino de TORO o la soledad de un camino hacia el mar, tal vez sean  los versos de Federico que retumban en mí alma huérfana, seguro que si que esta noche estaban todos, Buñuel ,Dali,Gala y por supuesto Federico que esperaban la aurora de la malvarrosa para darse un baño virgen, después de este bautizo de luz de luna que ahora nos hace creyentes de tu planeta más puro 
Federico hoy me retiro a mi lecho caliente, mañana seguiremos Lorqueando.

 La calabaza del huerto de Plauto 


Realismo mágico en el Perigalll.
Cuando inicie la aventura del huerto de verano de este año, no pensaba que acabaría peleándome con una planta por invasiva, es cierto que en mi primer año de huertano ya tuve dificultades con la hierbabuena libertaria, dificultades que aún persisten, ya os conte que mi padre no queria hierbabuena en el huerto y que mi madre la plantaba a escondidas, vamos que mi madre amaba la hierbabuena y mi padre la odiaba, mi padre me contaba las cuitas que tenía con mi madr, a mi padre la planta no le gustaba ni en infusiones, el era de carajillo, me decía Joselito  la hierbabuena tiene que estar en macetas y muy lejos del huerto.
Cuando planté las calabazas no lo consulte, con mi padre, que aunque el ya no está,  yo sigo hablando con el todos los días, no consulte con nadie lo de plantar calabazas ni con el YouTube, que es la herramienta mas peligrosa que tiene un huertano.
Decidí colocar dos inocentes plantitas junto a las a las papas Bolivianas, en el surco que tengo para los experimentos huertanos, las coloque alejadas de las plantas solanaceas, de berenjenas, tomates, pimientos subestime la capacidad de crecimiento de la calabaza Mexicana, ya tuve mi experiencia con las sandías y melones, que también extiende sus tentáculos de manera libertaria, estuve vigilante con ellos,  pero con la calabaza al contrarío era muy feliz viendo como crecían sus unas inmensas hojas y sus flores espectaculares, pero el problema surgió cuando se me fueron de las manos, primero asaltaron la empalizada de los tomates, después engulleron los pimientos, y las berenjenas atemorizadas dejaron de crecer.
Le di varias oportunidades hable con mi padre, consulte hasta con Plauto, la opinión de mi padre me dolió, no la acete, ayer en sueños me dijo Joselito arrancarlas quita las calabazas o te quedarás sin huerto.
Hoy fui al huerto con un mar de dudas que ? hacer cuándo una planta se vuelve invasiva, las contradicciones me comian, por un lado mirando la planta me daba lástima, tan verdes,  tan fantásticamente grandes,  con unas flores que parecen trompetas triunfales.
Consulte mirando al cielo con mi padre, y el dijo arrancarlas Joselito o solo tendrás calabazas, con mucha pena me puse manos a la obra, bajo los aplausos de los tomates, con el guiño cómplice de los pimientos y la larga sonrisa de las berenjenas, ahora miro el cadáver de la gran calabaza y me oprime un dolor  de huertano, era tan fantásticamente bella, y ahora su cuerpo llace en la compostera junto a los restos del invierno, el realismo mágico de mi huerto me condenara o me salvara de la hoguera, no losé si veo a Plauto riendo bajo la sombra de la higuera se lo esta pasando bien viendome sufrir.

jueves, 2 de julio de 2026

 Verano en el huerto de Plauto 


Los días tórridos de verano en la Loma de Plauto son externos las cigarras acaban extenuadas de tanto cantar 18 horas de canto no hay humano ni invertebrado que lo soporte, las plantas doblan su tronco y las hojas de los pimientos están todo el día a " media asta " la comedía no es viable querido Plauto,  con este sol abrazador que nos acoge, es más probable la tragedia, y es cierto que del infierno se han hecho comedias, pero de está claro que con estos calores el espacio de la risa está muy limitado, son días lentos donde todo cuesta, hoy no siento la emoción de recoger el fruto,  recoger tomates me parece un castigo no es bueno no sentir la emoción de recoger el fruto, no es bueno no vibrar con la satisfacción del trabajo bien hecho, Plauto los actores de la Barraca, que llevaron el teatro por toda España un proyecto creado por un contemporaneo tuyo, un poeta eterno Federico García Lorca, esperaban caer la noche, en los pueblos de la España vaciada para dar su función, a la fresca  salía gallardo el Caballero de Olmedo.
Yo hoy en esta mañana tórrida de verano contemplo el huerto en esta Loma mediterránea amparado en la sombra miró los frutos, y pienso en la función de esta noche, una explosión de emociones me surgen en este infierno provisional, que se instaló en mis días a modo de ola de calor, y que me tiene sofocado, a ver si llega la noche, y por fin la comedía nos visitá. 

lunes, 29 de junio de 2026

 Domingo en el museo de la seda
(Con el recuerdo de mi abuela )
Promesa Cumplida.


Los últimos tiempos, desde que convivo con mis sesenta y muchos años, me pasó mucho tiempo mirando mi infancia, está enfermedad o virtud del alma me persigue a menudo especialmente los domingos, quizás por que yo fui carne de " yugo" como escribía el gran Miguel Hernández  pase mi infancia trabajando para ayudar a la casa, que toda ayuda era poca, los domingos eran los días señalados en mi infancia, para ir en invierno a los "matiné del cine primitivo en Baeza"  en verano a bañarme en el río Guadalquivir bajo el puente del obispo de la mano de mi abuela Jeroma  bajábamos a la pedanía del Puente  a refrescarnos en la  orilla de rio del Puente del Obispo. 
Cuándo llegue a Valencia me enteré que el patrono de la Seda era San Jerónimo,  se lo conté a mi abuela, le prometí que un día iríamos al palacio de la Seda a ver si imagen.


Durante muchos años yo he pasado por la calle Hospital de caminó a la radio por la puerta del palacio de la Seda siempre miraba el patio recordando a mí abuela, mi abuela tenía muchos en común con aquel lugar San Jerónimo era el patrón  el símbolo de la Seda una Leona inmensa.

Mi abuela tenía un físico diminuto, pero una fuerza extraordinaria, durante la guerra civil y parte de la posguerra se quedó sola para criar a sus tres hijos, nunca tuvo miedo su capacidad de trabajo y de ternura era inmensa, fusilaron a su hermano en la tapia del cementerio de Baeza, su marido desaparecido en un campo de concentración, le raparon la cabeza, pero eso no la arrugó, ella se crecía en la adversidad sin rencor.
Un día llego a su casa de Baeza donde vivíamos toda la familia, con una caja de zapatos vieja con unos agujeros hechos con la "lena" de mi abuelo dentro tenía dos gusanos de seda blancos,con  unas hojas de morera fue mi gran regalo, vigilar el proceso de conversión de esos diminutos gusanos en capullos de seda esa metamorfosis completa, está mañana de domingo en el barrio de Velluters en el museo de la Seda al entrar me encontré con mi Abuela Jeroma representada en la hermosa Leona de madera que preside la escalera del museo de seda, cuanto le hubiera gustado a alla ver todo el proceso de la Seda, conmigo con su Joselito, la historia de Valencia que no se entiende sin la Seda, ella no era nada devota ni siquiera de San Jerónimo,   yo tampoco soy nada creyente,  pero hoy le he pedido a San Jerónimo patrón de la Seda que preside el museo  que le lleve mi alma, el corazón de Joselito que se lo envié en el carro de la Osa Mayor a la estrella donde habita mi abuela la Leona Baezana, que sembró mi alma de cariño y humanidad, está tarde de domingo vuelvo a ser el Joselito que criaba gusanos de seda en el corral de Baeza,  junto al pozo de agua dulce se encuentra toda mi infancia, allí la deje el verano de 1973 cuando emigramos toda la familia, huyendo de la guerra mas terrible el hambre.

miércoles, 24 de junio de 2026

 De Betanzos a San Lorenzo de Bruma


Hoy el día no se presentó muy bien, las campanas no sonaban como ayer, las gaviotas siempre presentes en las madrugadas de rías altas hoy al parecer estaban de huelga, el camino lo empecé equivocándome en la primera revuelta, parece ser que el fantasma el Fiz de Cotobelo hoy tenia ganas de estropear me el camino, por lo demás la niebla seguía en su sitio, o sea baja, el Sol no abría las cortinas de seda de un cielo húmedo, fantástico pensé por fin se fue de mi cabeza la pesadilla, de un eterno viaje cargado de dificultades y muchas cuestas,
Pero luego el dueño del "museo "me miró mal, y yo que soy muy aprensivo me diguste, rápidamente mis neuronas me dijeron Joselito ya sabes que hay mañanas tristes que traen tardes alegres, y a partir de ese pensamiento todo fue bastante mejor, dejaron de dolerme las piernas, las bambollas de los pies parecían a ver desaparecido, empecé el camino mientras Betanzos de desperezaba  poco a poco fui acercándome a las puertas del Bosque animado, la cuesta del camino  parecía bajada,  la bajada cuesta creo que el fantasma de Cotobelo estaba metiendo mano, a mis neuronas, impasible seguí caminando saludando a todos los seres del bosque, incluso a Fendetestas que andaba pidiendo un cigarro a una peregrina Italiana, pasó a paso llegué a la taberna, estanco, supermercado, fonda, etc de Avelina que me recibió como si yo fuera don Quijote con un besote estruendoso que se escuchó hasta en Cotobelo, Carmen Avelina la hermana pequeña me trato como si fuera su hijo, me sentí en familia en este bosque de emociones y cariño, aquí os dejo unas fotos y un poco de realismo mágico, a se me olvidaba el caldo Gallego de Bruma espectacular, mañana será otro día y otro camino pleno de emociones, es buena la vida. 
La Naturaleza y los Animales tienen vida propia: Los árboles, topos (como Furacroyos) y moscas tienen pensamientos, se comunican entre ellos, quejándose a menudo de los inventos y la intromisión de los humanos, como los postes de telégrafo.
Fendetestas: Es un humilde jornalero que decide abandonar su oficio para convertirse en un peculiar bandido de caminos, al que nadie llega a tomar demasiado en serio.Geraldo y Hermelinda: Viven una historia de amor frustrada por la timidez de Geraldo, consumándose finalmente su romance solo después de la muerte.Los Seres Fantásticos: El bosque está poblado por el fantasma de Fiz de Cotobelo, hasta mañana Hermelinda.

 Las patatas Brasileñas, del  huerto de Plauto


Tras diez días por tierras de España vuelvo a coger la azada en el huerto, el verano abrió sus venas, a está hora de la mañana ya derrama su " lava" la canícula cae sobre las plantas del huerto,  los tomates  y pimientos se dejan caer siente en sus cuerpos este sol infernal se rinden, ondean la bandera blanca sobre sus frutos, yo ando un poco alterado, el huerto está claro no se puede dejar dos semanas porque se apodera de tí, a veces pienso en la canción de los Chichos "si me dan a elegir" yo lo quiero todo, quiero estar en Manzanares en unas conferencias sobre el teatro del 27 con mis amigos, los catedráticos Javier Beira, y Javier Huertas, disfruto con ellos compartiendo pasiones y la escena del 27 nos fascina, por estás fechas, tenemos una cita en Úbeda con la poesía, a la que no queremos faltar, me encanta los encuentros poéticos que cada año organiza de manera magistral la poeta Isabel Rezmo, me encanta perderme por los cerros de Úbeda, y pasear por la calle Melancolía, y como no callejear por la ciudad perdida, por Baeza me encanta pasear con Antonio Machado por su paseo, bautizarme con la luna en Fuente de Santa María, como lo hizo Federico García Lorca en junio de 1916.
Cada año me vuelvo a bautizar con la luna del Sur en fin qué me sobran los motivos para abandonar el huerto de verano unos días.
Hoy al llegar al huerto he visto a Plauto sentado debajo de la sombra de una morera, riéndose a carcajadas, de su boca salió una expresión " la que te espera chaval" lo he mirado bajando la cabeza, con la azada al hombro me he dirigido en silencio hacia mí bancal, ahora se por qué se ríe Plauto la hierba se a apoderado de todo el huerto, no se por dónde empezar, las torcaces me miran desde el olivo que preside mi parcela y se compadecen de mí, así que he comenzado por lo mas duro quitar la hierba que a crecido hasta por encima de las patatas Brasileñas, y de ellas quería hablaros de las patatas, el año pasado fracase con las patatas Bolivianas, las plante con mucha ilusión y crecieron unas hermosas plantas que no dieron ni una patata, las patatas Bolivianas no son para el mediterráneo me dijo entre risitas Plauto, este año  me decidí por las, patatas Brasileñas, prepare bien la tierra prepare un surco, que por cierto es lo que menos me gusta del huerto hacer surcos, es una faena para mí durísima, y mis surcos parecen las montañitas que hacen los niños en verano en la playa en fin un desastre,
Este año puse tierra de diatomea en las entrañas del surco, y plante las patatas hacé ya muchos meses al principio tenía poca fe, luego con las lluvias de abril salieron unas plantas preciosas, con eso ya me daba por satisfecho, pero la tierra es fantástica y hoy después de unos meses con la azada he ido sacando las patatas, sacar patatas es como buscar oro, se mueve la tierra,  de sus entrañas sale unas " pepitas "Rojas las famosas patatas Brasileñas la tierra me ha dado muchas alegrías, está mañana de Junio soy muy feliz con mis cuatro patatas me he dirigido a la sombra que cobijaba al dramaturgo romano Plauto para enseñarle mis patatas y el ya no estaba, ahora le hablo a la sombra ausenté de Plauto, si se puede Plauto, si se puede y aquí estoy aterrado por la hierba y feliz por las patatas Brasileñas
Es buena la tierra, hoy un compañero de huerto me ha traído los poemas de su nieta, y entre ellos una oda de Alberti y así se conjuga, la poesía, el teatro y las patatas

 De Hospital de Bruma a orillas del Tarme


La Bruma nos convierte en sombras, en Hospital, en el diminuto pueblo sus habitantes a estas hora aun  duermen el Gallo canta a lo lejos, los peregrinos más expertos estiran sus articulaciones en la tapia del cementerio, las sombras como hormigas macilentas inician el camino entre maizales y Campos de patatas, el día se prevé duro, pero no hay ni un solo mal gesto entre los peregrinos las heridas llagadas se llevan en silencio, el paso de los días se nota, la tierra labrada nos lleva al bosque, de las emociones las flores se pavonean ante la mirada del peregrino, brillan sus cabezas aladas, el sol emerge lentamente por el norte con fuerza, el bosque respira con fuerza, llena de aire y de luz su pulmón centenario, hoy el silenció fue nuestra bandera, las emociones surgían despacio sin  apenas alterar nuestra garganta, hoy solo se escuchaba buen caminó y ese camino nos llevó a las orillas del río Tarme, mi adolescencia emergió, de repente, me encontraba en el internado dibujando el mapa de la península Ibérica donde colocar el río Tarmes en Galicia muy cerca del Miño, el río siempre nos lleva a lugares transitados por la vida, ahora recuerdo que a mí me encantaba la geografía, los ríos y las cordilleras eran mi debilidad de todas maneras nunca pase de notable en el examen, siempre me costaba dibujar el mapa de la península Ibérica, hoy a orillas del Tarmes tumbado en la hierba dibujo con nubes en el cielo el mapa de España, difícil pintar en una nube los ríos, pero ellos están, como está mi infancia en la fuente del agua Gallega del Sur de mis entrañas.