martes, 24 de febrero de 2026

 El fascismo Valenciano vuelve a dejar morir a Miguel Hernández.


La Senda del poeta se inició en 1998 el instituto valenciano de la juventud, junto a la Fundación Miguel Hernández,  Asociación Amigos de Miguel Hernández iniciamos un proyecto que se a hecho realidad durante 28 años  las distintas administraciones del gobierno cumplieron con su compromiso con el poeta Miguel Hernández y la Senda del poeta se hizo realidad, los alumnos y profesores caminaron juntos, con los senderistas compartiendo territorio poético,  este año el PP partido político plegado al requerimiento de la extrema derecha (Voz) han decidido eliminar la Senda del poeta, Miguel Hernández es el poeta más grande que la comunidad Valenciana a tenido en los últimos siglos.
La dictadura fascista, el franquismo lo dejó morir en un peregrinaje de cárceles 13 cárceles,  antes de dejarlo morir en la cárcel de Alicante, ahora los herederos de aquel fascismo quieren volver a dejarlo morir al poeta de la luz y el amor, esperemos que la solidaridad de todas, y todos los hernandianos que amamos al poeta podamos evitar esa caciqueada de PP y Vox.
MIGUEL HERNÁNDEZ
"...Campesino, despierta,
español, que no es tarde.
A este lado de España 
esperamos que pases:
que tu tierra y tu cuerpo
la invasión no se trague."
(Miguel Henández. "Campesino de España"; de su poemario "Viento del pueblo" (1936-1937). Valencia, septiembre de 1937).
En el mes de septiembre de 1937 se publicaría en la ciudad de Valencia, y por iniciativa del Socorro Rojo de España (S.R.I.), el libro "VIENTO DEL PUEBLO. Poesía en la guerra", un poemario de guerra, donde el amor y la lucha avanzan juntos y en unos versos en los que prevalecen el sufrimiento, la pobreza y la opresión que padecía el pueblo español.
Un poemario en el que en su prólogo -dedicado a su amigo el también poeta Vicente Aleixandre- se podía leer:
"Vicente: A nosotros, que hemos nacido poetas entre todos los hombres, nos ha hecho poetas la vida junto a todos los hombres. Nosotros venimos brotando del manantial de las guitarras acogidas por el pueblo, y cada poeta que muere deja en manos de otro, como una herencia, un instrumento que viene robando desde la eternidad de la nada a nuestro corazón esparcido. Ante la sombra de dos poetas nos levantamos otros dos, y ante la nuestra se levantarán otros dos de mañana. Nuestro cimiento será siempre el mismo: la tierra. Nuestro destino es parar en las manos del pueblo. Solo esas honradas manos pueden contener lo que la sangre honrada del poeta derrama vibrante. Aquel que se atreve a manchar esas manos, aquellos que se atreven a deshonrar esa sangre, son los traidores asesinos del pueblo, y la poesía, y nadie los lavará: en su misma suciedad quedarán cegados.
(...) Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de un imponente modo a ti, a varios, hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo."
Entre los poemas que aparecen en este libro, hoy vamos a compartir el titulado como "EL SUDOR", un poema fechado en Madrid, el 24 de febrero de 1937, y que figura en el lugar diecisiete de los veinticinco poemas de los que consta. Y en el que Miguel Hernández rinde un homenaje y reconocimiento al trabajo continuado de los campesinos, que con su trabajo y esfuerzo nutrían de alimentos a todos los ciudadanos de la patria, de España.
Unos versos referidos al sudor de los campesinos -como savia compuesta de agua y de sal- como proveedor de vida para que brotaran de la tierra alimentos y no de aquellos que nunca habían trabajado en la tierra o se habían dedicado al ocio, al asueto y al latifundio, y que éstos últimos eran los que se benefician, como propietarios de la tierra, de la mayor parte del trabajo de los campesinos en la tierra.
Además de significar al sudor como el resultado de un trabajo duro y sometido a las inclemencias del tiempo.... mientras realizan un gran esfuerzo físico -algunas veces titánico- que al mismo tiempo traía consigo conocer tanto la belleza como la felicidad experimentada cuando recogían los frutos de su trabajo.
Un poema de marcado carácter social y de apoyo a los campesinos y a los trabajadores del campo que no veían reconocías las penurias y el esfuerzo por las que ellos y sus familias pasaban, recibiendo unos míseros sueldos...
"EL SUDOR.
En el mar halla el agua su paraíso ansiado 
y el sudor su horizonte, su fragor, su plumaje.
El sudor es un árbol desbordante y salado,
un voraz oleaje.
Llega desde la edad del mundo más remota 
a ofrecer a la tierra su copa sacudida,
a sustentar la sed y la sal gota a gota,
a iluminar la vida.
Hijo del movimiento, primo del sol, hermano 
de la lágrima, deja rodando por las eras,
del abril al octubre, del invierno al verano,
áureas enredaderas.
Cuando los campesinos van por la madrugada 
a favor de la esteva removiendo el reposo,
se visten una blusa silenciosa y dorada 
de sudor silencioso.
Vestidura de oro de los trabajadores.
adorno de las manos como pupilas.
Por la atmósfera esparce sus fecundos olores 
una lluvia de axilas.
El sabor de la tierra se enriquece y madura:
caen los copos del llanto laborioso y oliente,
maná de los valores y de la agricultura,
bebida de mi frente.
Los que no habéis sudado jamás, los que andáis yertos 
en el ocio sin brazos, sin música, sin poros,
no usaréis la corona de los poros abiertos 
ni el poder de los toros.
Viviréis maloliendo, moriréis apagados:
la encendida hermosura reside en los talones 
de los cuerpos que mueven sus miembros trabajados 
como constelaciones.
Entregad al trabajo, compañeros, las frentes:
que el sudor , con su espada de sabrosos cristales,
con sus lentos diluvios, os haré transparentes,
venturosos, iguales.
MIguel HERNÁNDEZ."

No hay comentarios:

Publicar un comentario