domingo, 5 de abril de 2026

 El Stanbrook la última esperanza.


Este barco Carbonero fue la última esperanza de salvar la vida de miles de republicanos, al poeta Miguel Hernández algunos amigos le ofrecieron la oportunidad de salir de España por el puerto de Alicante el poeta lo desestimó yo creo que hizo bien, el puerto de Alicante se convirtió en una ratonera, todos los refugiados políticos militares, población civil se concentraron esos días en el puerto de Alicante a la espera de barcos de Inglaterra y de Francia, que no llegaron la gente estaba desesperada muchos se suicidaron, solo llego un barco Carbonero el Stanbrook que se llevó a 2638 personas, los que quedaron 12,000 personas, por qué muchos se suicidaron,los que quedaron con vida cayeron en manos del ejército  Franquistas la mayoría fueron llevados al campo de concentración de Albatera entre otros el escritor  Director de cine Ricardo Muñoz Suay, el conoció a Miguel Hernández en el congreso de escritores del 1937 y acabo en el campo de Albatera aquí os dejó, algunas líneas de lo que sucedió, esos fatídicos días en e puerto de Alicante.
El 29 de marzo de 1939, prácticamente acabada ya la guerra civil, las tropas franquistas tomaron prácticamente sin resistencia Cuenca, Albacete, Ciudad Real, Jaén, Almería y Murcia, ciudades que habían permanecido bajo la autoridad del gobierno republicano desde el comienzo del conflicto.
Mientras se materializaba el colapso total de la República, se producía una trágica concentración de refugiados republicanos en el puerto de Alicante, que esperarían infructuosamente que los barcos británicos, franceses y norteamericanos emplazados en el Mediterráneo los embarcaran y los condujeran al exilio. Aquella masa de refugiados, formada por políticos, jefes militares y población civil, se concentró en el puerto durante tres días (29 de marzo al 1 de abril). Los barcos no llegaron nunca y las tropas franquistas acabaron entrando en la ciudad, los hicieron prisioneros y los condujeron a campos de concentración.
Según algunas fuentes, el socialista Juan Negrín, presidente del Gobierno, había prometido que todas aquellas personas que llegaran al puerto de Alicante serían embarcadas hacia el exilio, al sur de Francia o de la colonia francesa de Argelia. Pero la realidad fue muy diferente. Algunas fuentes relatan que durante aquella angustiosa espera se produjeron escenas de desesperación que provocaron escenas de muchísima tensión y que condujo a algunas personas al suicidio. La promesa de Negrín no se vería nunca cumplida.
El único barco que llegó al puerto de Alicante fue el Stanbrook, de bandera británica. Este barco carbonero embarcaría a 2.638 personas, que, pocos días después, llegaban al puerto de Orán, en la Argelia francesa. En cambio, los más de 12.000 refugiados restantes quedarían en manos del ejército franquista. 
"En una guerra nunca puedes reconocer, ni siquiera a ti mismo, que todo está perdido. Porque, cuando reconoces que está perdido, te machacan. Aquel que está siendo machacado y se niega a reconocerlo y sigue luchando por más tiempo, gana todas las batallas definitivas; a menos, por supuesto, que lo maten, se muera de hambre o se vea privado de armas o traicionado. Todas estas cosas le ocurrieron al pueblo español. Muchos murieron, sucumbieron al hambre o fueron privados de armas o traicionados". Las palabras de Ernest Hemingway resumen la desesperada situación republicana en las postrimerías de la Guerra Civil al tiempo que sintetizan la derrota de las ilusiones de Juan Negrín en una resistencia a la espera del estallido del conflicto mundial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario