Domingo en el museo de la seda
(Con el recuerdo de mi abuela )
Promesa Cumplida.
Los últimos tiempos, desde que convivo con mis sesenta y muchos años, me pasó mucho tiempo mirando mi infancia, está enfermedad o virtud del alma me persigue a menudo especialmente los domingos, quizás por que yo fui carne de " yugo" como escribía el gran Miguel Hernández pase mi infancia trabajando para ayudar a la casa, que toda ayuda era poca, los domingos eran los días señalados en mi infancia, para ir en invierno a los "matiné del cine primitivo en Baeza" en verano a bañarme en el río Guadalquivir bajo el puente del obispo de la mano de mi abuela Jeroma bajábamos a la pedanía del Puente a refrescarnos en la orilla de rio del Puente del Obispo.
Cuándo llegue a Valencia me enteré que el patrono de la Seda era San Jerónimo, se lo conté a mi abuela, le prometí que un día iríamos al palacio de la Seda a ver si imagen.
Durante muchos años yo he pasado por la calle Hospital de caminó a la radio por la puerta del palacio de la Seda siempre miraba el patio recordando a mí abuela, mi abuela tenía muchos en común con aquel lugar San Jerónimo era el patrón el símbolo de la Seda una Leona inmensa.
Mi abuela tenía un físico diminuto, pero una fuerza extraordinaria, durante la guerra civil y parte de la posguerra se quedó sola para criar a sus tres hijos, nunca tuvo miedo su capacidad de trabajo y de ternura era inmensa, fusilaron a su hermano en la tapia del cementerio de Baeza, su marido desaparecido en un campo de concentración, le raparon la cabeza, pero eso no la arrugó, ella se crecía en la adversidad sin rencor.
Un día llego a su casa de Baeza donde vivíamos toda la familia, con una caja de zapatos vieja con unos agujeros hechos con la "lena" de mi abuelo dentro tenía dos gusanos de seda blancos,con unas hojas de morera fue mi gran regalo, vigilar el proceso de conversión de esos diminutos gusanos en capullos de seda esa metamorfosis completa, está mañana de domingo en el barrio de Velluters en el museo de la Seda al entrar me encontré con mi Abuela Jeroma representada en la hermosa Leona de madera que preside la escalera del museo de seda, cuanto le hubiera gustado a alla ver todo el proceso de la Seda, conmigo con su Joselito, la historia de Valencia que no se entiende sin la Seda, ella no era nada devota ni siquiera de San Jerónimo, yo tampoco soy nada creyente, pero hoy le he pedido a San Jerónimo patrón de la Seda que preside el museo que le lleve mi alma, el corazón de Joselito que se lo envié en el carro de la Osa Mayor a la estrella donde habita mi abuela la Leona Baezana, que sembró mi alma de cariño y humanidad, está tarde de domingo vuelvo a ser el Joselito que criaba gusanos de seda en el corral de Baeza, junto al pozo de agua dulce se encuentra toda mi infancia, allí la deje el verano de 1973 cuando emigramos toda la familia, huyendo de la guerra mas terrible el hambre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario